Representantes del ejecutivo municipal respondieron ante la Comisión de Planeamiento y Obras Públicas.
Luego de varios desencuentros y falta de comunicación entre el CD y la comuna, se realizó la primera reunión para informar sobre las intranquilidades que expresaron los ediles en cuanto a la obra de refacción que se está ejecutando en la plaza central de nuestra ciudad capital.
Participaron del encuentro el secretario de Gobierno Hernán Martel, el secretario de Obras Públicas Eduardo Niederle, el secretario de Servicios Públicos Jorge Carrizo, el director de Planeamiento Rodrigo Molas, el director de Espacios Verdes Francisco Dalla Lasta, y los asesores Luis Monferrán y Edgardo Palanca; los ediles capitalinos, el Colegio de Ingenieros Agrónomos, la Unión de arquitectos de
Catamarca y representantes de la Facultad de Ciencias Exactas.
Con un debate bastante encendido se desplegó un ping pong de preguntas y respuestas en torno al monto parcial y total de la obra, las características y técnicas arquitectónicas y, principalmente, sobre la polémica tala de árboles enfermos, según argumentaron desde la comuna.
Adoquines
La edil Liliana Barrionuevo preguntó sobre los adoquines usados en la plaza, ya que para el común de la gente se utilizarían los producidos en la provincia.
Los especialistas respondieron que la fábrica local “no contaba con curado a vapor”, que permite el tránsito vehicular sobre éstos.
En cuanto a los montos estimados para el proyecto, Martel explicó que para “la tercera etapa se tiene previsto gastar 3 millones y medio aproximadamente”, y aprovechó la oportunidad para cuestionar que “la gestión anterior presupuestó hace cuatro años menos trabajos por la misma suma, incluso mayor”.
Entonces los adeptos al Frente Cívico y Social criticaron la comparación, porque la anterior fue por contratación y ésta por administración, a lo que el secretario respondió: “Lo que quiero resaltar es la disposición que tiene la administración”.
Por otro lado, la presidenta del Colegio de Ingeniería Agrónoma de Catamarca, Florencia González, cuestionó al municipio que no haya consultado a profesionales idóneos sobre el impacto ambiental que tendrá la tala de los árboles, pues “así se plante el doble de cantidad es sabido que demoran un tiempo considerable en crecer”.

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