Un calculado manejo del misterio

Por Ricardo Roa

Si uno le da fe a sus palabras, la expectativa sobre la candidatura de Cristina fue artificialmente alargada. Ella misma reconoció el martes que lo tenía decidido desde la muerte de su marido . Y otro tanto pasa hoy con su compañero de fórmula. Ella ya sabe quién será. Si posterga el anuncio es por la misma razón: aumentar el impacto .

Sea del peronismo residual, como el gobernador Capitanich, o del kirchnerismo puro, como Abal Medina, será escogido por su utilidad antes que por su pedigree o por sus ideas. Y eso es todo (Ver: Cristina prolonga el suspenso en torno al nombre de su vice).

Sin pudor, la Presidenta convirtió a la Casa Rosada y a la cadena nacional en plataformas de propaganda partidaria . Habló ante un grupo de aplaudidores, distribuidos según la lógica del oportunismo : Bonafini, primera figura que antes sumaba y ahora resta, quedó fuera de escena. En el kirchnerismo, lo ideológico es instrumental : las convicciones se corresponden con las conveniencias.

Y no sólo hizo un manejo calculado del misterio. Volvió a capitalizar el duelo cuando recordó que le gritaban “Fuerza Cristina” ante el féretro de Néstor. Aclaró que no anunciaba su reelección en el Teatro Argentino de La Plata porque allí Kirchner había lanzado las candidaturas de ella en 2005 y 2007. Pero no la afectó hacerlo en el mismo lugar en que Kirchner fue velado .

Tampoco hay demasiado misterio sobre el segundo de Scioli: lo va a decidir Cristina . Y menos sobre lo que hará el gobernador, aunque rumiando bronca: acatará como siempre. El problema de Scioli no solo es el vice. Además de los candidatos nacionales, le impondrán los legisladores provinciales . Y en Buenos Aires manejar la Legislatura es administrar el corazón de la gobernabilidad.

Salvo en contadas provincias, el peronismo ha renunciado a la resistencia . El sometimiento desde el Estado es lo que preserva el proyecto K. Algunos creen en lo que quieren creer : que los incluye. Muchos siguen arriba del barco porque les temen a las represalias: no será la actitud más digna pero probablemente es la más segura .

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