Los fondos para uso discrecional del cuerpo se triplicaron con la ampliación presupuestaria, realizada un mes y medio antes de las elecciones
¿La Legislatura se está quedando sin plata para ayudas sociales? Un documento que refleja la ejecución presupuestaria del cuerpo colegiado revela que, hasta septiembre, en la caja para uso discrecional quedaba un saldo de $ 15,5 millones. Si bien para el común de los ciudadanos la cifra puede parecer elevada, representa el 3% de lo previsto para todo el año en ese rubro. El Presupuesto de la Cámara vigente para 2015, luego de la ampliación del 9 de septiembre, alcanzó los $ 505,6 millones para esa partida.
Este monto explicaría además el crecimiento en los fondos asignados a la Legislatura. El Presupuesto inicial de 2015 preveía un total de $ 959 millones, de los que $ 156 millones correspondían a ayudas sociales, $ 741 millones a personal y el resto a solventar el funcionamiento del edificio de calle Muñecas 951. Luego de la ampliación, el Presupuesto alcanzó un total de $ 1.529 millones, según el informe al que accedió LA GACETA.
¿Qué son las “ayudas sociales a personas”? Según el manual de clasificadores presupuestarios de Tucumán, este ítem lleva la nomenclatura 514, y alude a “auxilios o o ayudas especiales, revistan éstas carácter de permanente o no acordados a personas”. El texto agrega que “incluyen premios otorgados por actividades culturales, artísticas, deportivas, etcétera, cualquiera sea su forma”.
Los ingresos de los 49 legisladores están divididos en dos: la dieta y los fondos discrecionales.
La primera equivale al sueldo y está prevista en la Constitución provincial. “Tendrá carácter compensatorio de la función y será fijada por la Presidencia”, expresa el artículo 68. En la actualidad, cada uno recibe alrededor de $ 25.000.
Las ayudas sociales a personas, conocidas como “gastos sociales”, no están incluidos en la Carta Magna. Legisladores consultados por este diario indicaron que no tienen conocimientos sobre cuáles son los criterios para la distribución de esos dineros, que se manejan en efectivo y tienen un traslado engorroso desde los bancos a la Tesorería de la Cámara. “A mí me corresponden poco más de $ 70.000, no sé a los demás”, indicó una fuente. Contando el aguinaldo, con esos parámetros, a cada uno le corresponderían un mínimo $ 910.000 anuales. Así, la asignación en el Presupuesto de $ 505,6 millones para la ayudas sociales a personas genera aún más misterio.
La interpretación que hacen por lo bajo en el edificio de Muñecas 951 es que en esa partida no está incluida solamente la plata para gastos sociales de los legisladores.
El 28 de noviembre de 2014 se aprobó el Presupuesto de la Provincia para 2015. El global ascendía a $ 31.400 millones. A la Legislatura le correspondían $ 959 millones.
El 9 de septiembre pasado, un mes y medio antes de las elecciones provinciales del 23 de agosto, el cuerpo colegiado sancionó una ampliación presupuestaria de $ 2.510 millones, con lo que el total global alcanzó los $ 33.910 millones. Con ese trámite, según el informe de los gastos ejecutados hasta septiembre, los fondos para la Legislatura crecieron el 59%, y llegaron a los $ 1.529 millones.
El desglose de las partidas por su denominación indica que los recursos que más aumentaron fueron los denominados “ayudas sociales a personas”, que se multiplicaron por tres.
Más allá de que la caja de la Legislatura registró un movimiento más acentuado en el mes de los comicios, entre enero y septiembre el desembolso mensual de la partida para gastos sociales fue en promedio de $ 54,4 millones. Así, para cubrir las ayudas sociales de los nuevos legisladores para los últimos tres meses del año y el aguinaldo, debería haber un saldo de $ 217,6 millones. Pero sólo quedan $15,5 millones para ese ítem, y podrían haber sido desembolsados el mes pasado. Como la Legislatura puede hacer reajustes presupuestarios, lo más probable es que se transfieran partidas para cubrir esos pagos en caso de que haga falta. ¿O la Cámara se habrá quedado sin fondos?
Comentá la nota