Estos efectivos y un cuarto exonerado, por mal trabajo años atrás, fueron detenidos como supuestos autores de un asalto a una panificadora. Ya estaba preso un quinto hombre, cuñado de uno de ellos.
El golpe ocurrió el pasado 6 del corriente, a la madrugada, cuando un grupo de ladrones irrumpió en el comercio, redujo a varias personas, y se alzó con alrededor de 40 mil pesos en efectivo, más una caja fuerte, además de otros bienes y documentación. El dueño de la panificadora, Atilio Berti, había denunciado que no tenía dudas de que quienes le habían robado eran policías. Berti ya había sufrido otros cuatro asaltos en los últimos tres años y había sido víctima de extorsiones, según denunció públicamente, por efectivos de Robos y Hurtos.
Los tres policías y el exefectivo de la fuerza apresados ahora fueron alojados en la Cárcel de Bouwer por orden del fiscal de Instrucción Marcelo Oyhanarte, a cargo de la pesquisa, quien los imputó como supuestos autores de robo calificado, entre otros graves delitos. El quinto detenido también permanece en el mismo presidio, pero en otro pabellón.
Los tres uniformados son un oficial y dos suboficiales que trabajan en dependencias administrativas. No tienen relación con los efectivos que habrían extorsionado al comerciante.
El cuarto apresado ayer es un empleado policial que fue dado de baja años atrás por “incapaz” para trabajar. No se descartan nuevas detenciones.
Golpe a la madrugada
Todo sucedió en la madrugada del martes 6 del corriente, cuando una banda de al menos cinco ladrones, varios encapuchados, con chalecos antibalas y pistolas y armas largas, irrumpieron en la panificadora ubicada en calle José de Quevedo 1949, en barrio Parque Montecristo, al este de la Capital.
Para entrar, habían encañonado a un empleado que justo entraba al inmueble. Los ladrones destruyeron una cámara exterior, pero no una interna que, a la larga, sería clave para la causa.
Con un conocimiento perfecto del lugar, fueron a las oficinas de la administración y se alzaron con dinero, al tiempo que se llevaron una caja fuerte (que tenía 70 mil pesos) con un carrito. Además, se hicieron de un LCD y una computadora, entre otras pertenencias y papeles varios.
Huyeron en al menos dos vehículos, uno de los cuales era un Renault 19.
Este último coche fue localizado minutos después, de casualidad, en un control vehicular policial a pocas cuadras del predio. Sucedió que a una patrulla le pareció sospechoso el rodado ya que iba rápido y con las luces apagadas. El conductor quedó demorado. En el coche se hallaron el LCD, la computadora y la caja fuerte con 70 mil pesos.
Cuando la Policía ató cabos respecto al golpe comando que acababa de ocurrir, el hombre quedó detenido y seriamente involucrado. La cara de los investigadores cambió cuando determinaron que es cuñado de un policía. Ese efectivo hoy está preso por el caso.
Un cuerpo investigativo de Robos y Hurtos se puso a investigar bajo órdenes del fiscal Oyhanarte. Durante estas semanas, los pesquisas fueron recolectando pruebas y distintos testimonios. El cotejo de las comunicaciones de celulares, entre otros elementos, y trabajo de campo derivó en los procedimientos.
Ayer, tras una serie de allanamientos en la Capital y en Gran Córdoba, se detuvo a los tres policías y al exuniformado. En los operativos de ayer se incautaron ropas, celulares y otros elementos. De los 40 mil pesos robados no hubo noticias. La causa sigue a paso firme.
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