Defensores Unidos se despidió de la lucha por el reducido, al caer como visitante ante General Lamadrid por 2 a 0. El encuentro fue parejo y con pocas situaciones de peligro, pero dos descuidos provocaron que el local se quedase con los tres puntos.
Se terminó. La ilusión de pelear por un puesto de Reducido, ya forma parte del pasado. Como ocurrió en otras temporadas, Defensores amenazó con ser protagonista, pero se quedó en el intento. Quizás este haya sido un final anunciado, que se llegó a extender por un par de días a causa de la derrota que había sufrido Riestra en el Bajo Belgrano, pero que en sí empezó a escribirse la semana anterior, cuando los directivos tomaron la decisión de desmantelar parte del plantel por una cuestión económica. CADU tenía la esperanza de dar pelea hasta el final. Así lo había dicho el mismo Desilvestri “Vamos a dar batalla por lo que siguen y también por los que ya no están”. Pero para eso, Defensores tenía una doble misión, que era ganar y después esperar una ayuda de J.J. Urquiza. Sin embargo, eso no pasó ni de un lado, ni del otro, porque Defensores terminó cayendo ante General Lamadrid por 2 a 0 en Devoto y encima Riestra cumplió con su parte y goleó a Urquiza. Así, la disputa por el ascenso será una cuestión ajena al “celeste”.
No obstante la tarde parecía arrancar bien para Defensores Unidos. Primero porque llegaba la noticia de que Riestra caía con el tanto de un ex CADU Franco Parodi y además porque el “celeste” estuvo a punto de abrir el marcador con un centro de Ceballos, que encontró a Martín Giménez para definir, pero que el arquero reaccionó de gran manera mandando la ejecución al córner. No obstante, esa ilusión se empezó a desvanecer después del cuarto de hora. Principalmente porque el partido en Devoto cayó en un pozo sin salida para Defensores. Como siempre ocurre la reducida cancha de Lamadrid, hace provocar un juego previsible, de mucho pelotazo y con pocas situaciones de gol. Ahí, CADU parecía estar cómodo para marcar, ya que Machena se mostraba sólido en el juego aéreo y se acoplaba a Montenegro. El problema estaba a la hora de la creación, donde Ceballos y Giménez se mostraban imprecisos y a CADU se le hacía imposible ser profundo y complicar al conjunto local.
Igualmente lo peor llegó sobre el cierre del primer tiempo. Primero al saber que Riestra había revertido su imagen y ya goleaba a Urquiza, con una tremenda labor de Herrera. Y a eso se le sumó el descuido en la última jugada del primer tiempo, donde CADU se durmió en la salida de un lateral y Esser definió de media vuelta para el 1-0. Diferencia tan injusta como dura para CADU, desde lo anímico y futbolístico. Más que nada porque los dirigidos por Desilvestri sabían que estaban obligados a dar vuelta el marcador para seguir con vida. Pero en el complemento, nada cambió.
Defensores se adelantó más en la cancha, tuvo más posesión de pelota, pero le faltó claridad. Y eso en un campo de juego de cortas dimensiones termina siendo clave para quebrar a un rival. Desilvestri empezó a acumular gente arriba, con los ingresos de los jóvenes Diego Pertossi y Walter Sánchez, pero los chicos tampoco le pudieron dar una mano. A todo esto, Lamadrid esperaba firme e intentaba algún contragolpe, pero en lo poco que tuvo apareció Barrera y Machena para evitar otra caída.
Con el correr de los minutos, Defensores se mostraba más desesperado para llegar al empate, como también desordenado atrás. Esto se terminó reflejando sobre el cierre del partido, donde un error en la salida, terminó con el gran gol de Arguello para poner el definitivo 2-0 y sepultar la última ilusión del “celeste”.
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