La protesta de los autoconvocados continuó en toda la provincia con quema de gomas y cortes de tránsito. Tensión.Fotos ver Imágenes del día
De igual modo que ayer, la puerta principal de este nosocomio está cerrada con una cadena y sólo hay atención para las urgencias extremas. En los primeros minutos de hoy la Policía retiró la traba que impedía abrir el acceso, pero a media mañana otra vez fue bloqueada. "Le explicamos a los padres de los niños que tuvimos que llegar a esta situación porque no hay diálogo y por las agresiones que sufrimos el 9 de Julio, en la plaza Independencia", señaló Nassif.
En el hospital Nuestra Señora del Carmen, en Muñecas al 2.500, de esta capital, el inicio del día fue más intenso. A las 8, los autoconvocados quemaron gomas frente a las puertas, lo que bloqueó el paso de vehículos durante más de una hora. Los automovilistas también tuvieron problemas para circular por la avenida Avellaneda, frente al Centro de Salud, debido a que el sector en conflicto interrumpió el paso por ambas aceras. En ambos nosocomios, la atención fue mínima.
Por su parte, el médico Daniel Fernández Pastor indicó que la medida, de la Maternidad, fue parcial y aclaró que el servicio más afectado fue el de consultorios externos. Agregó que no se suspendió la atención en casos de partos. En el Padilla, los autoconvocados improvisaron una carpa sobre la puerta de calle Alberdi, aunque los pacientes pudieron ingresar por el servicio de guardia.
Las medidas de fuerza también fueron intensas en el hospital Avellaneda, de esta capital, y en el Miguel Belascuain, de Concepción. "Desde muy temprano se cerraron las puertas pero no se abandonó a los pacientes. Las urgencias sí se atienden", expresó Adriana Bueno, delegada del Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas). LA GACETA ©
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