En algunas concesionarias de la capital logran comercializar más de un vehículo por día
“Las ventas aumentan todos los años; y para esta altura, en comparación con el 2010, verificamos un incremento del 15 por ciento”, destacó Arístides Neme, ejecutivo de Yamaha Advanz, un negocio ubicado al frente del Paseo del Padre. En una concesionaria ubicada por calle Belgrano los números también son positivos. “Comercializamos alrededor de 45 unidades por mes; es decir más de una por día”, remarcó Daniel, el encargado del negocio.
El boom de las motos tiene varias explicaciones: su precio es más accesible en relación a los automóviles, no gastan tanto combustible, la mecánica resulta menos costosa de mantener y son una alternativa ágil ante un tránsito cada vez más atiborrado de coches (que en el país también presenta récords de patentamientos). Los comerciantes, sin embargo, señalan que el factor más determinante es la financiación. “Para acceder a una unidad disponés de muchas alternativas, como la bancaria, la que te dan las compañías financieras y las tarjetas”, indicó Daniel. En Yamaha subrayan que, a diferencia de lo que ocurre cuando se compra un auto, las motos no necesitan de una prenda.
Una visita a las concesionarias de la ciudad permite constatar que se ofrecen varias marcas y modelos, aunque los comerciantes coinciden que el segmento que tiene más salida entre los puntanos está en las motos de 110 centímetros cúbicos, cuyos valores se encuentran entre los 4 mil 400 y los 7 mil pesos.
Los precios se encarecen a medida que aumenta la cilindrada. La de 125 centímetros cúbicos está en 10 mil pesos y la de 160 a 16 mil. Pero el mercado es amplio, y hay para todos los gustos (y presupuestos). Daniel destacó que las deportivas se pueden conseguir a partir de los 25 mil pesos, y remarcó que hay modelos cuyos valores superan los 80 mil pesos, un precio equiparable al de un auto de alta gama.
En contraste con lo que ocurría previo al derrumbe de la convertibilidad, hoy la mayoría de las motos son ensambladas en la Argentina. Esta realidad no implicó un abaratamiento en los costos, pero sí permitió una mayor disponibilidad. "Este cambio aumentó la provisión. Antes pedíamos unas 35 y nos llegaban sólo 4", diferenció Neme.
La fiebre por tener una moto también se vive con los cuatriciclos. Los que quieran adquirir estos vehículos, sin embargo, deberán tener una billetera robusta, ya que la mayoría de las unidades son importadas y exhiben su precio en dólares.
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