Siguen los reclamos por los adicionales de 1 peso para recargas
La nueva modalidad dispuesta por la cartera nacional, a poco más de cuatro años del lanzamiento del Sistema Unico de Boleto Electrónico -que debutó en junio de 2009-, flexibiliza un trámite para el que hasta ahora era imprescindible dejar asentado el documento de identidad y otros datos accesorios. Además, sólo se permitía sacar una tarjeta por persona.
En la Región existen dos Centros de Atención SUBE: uno en el centro platense y el otro en Ensenada. El primero, ubicado en plaza Italia 109 -entre 44 y diagonal 74- atiende al público de lunes a viernes entre las 8 y las 18, y ayer fue visitado por numerosos usuarios buscando precisiones acerca de las novedades en la comercialización de las credenciales. El segundo funciona de lunes a viernes, entre las 8 y las 14, en La Merced 491 de la ciudad ribereña.
En esos mostradores se explica a los solicitantes cuáles son los beneficios de registrarse en la base de datos y generar una clave personal al comprar la tarjeta: entre otros, permite gestionar la cuenta por Internet, consultar viajes realizados, denunciar robos, pérdidas o roturas, y pedir eventualmente el recupero de saldo a reintegrar en el nuevo plástico.
Esa contraseña también permite a los dueños de tarjetas vigentes y registradas con anterioridad “asociarles” hasta cinco más con sólo inscribir su número de serie en el menú habilitado a tal fin en la página www.sube.gob.ar. Y ofrece, asimismo, una opción para “desasociarlas”.
Sin embargo, hoy por hoy es posible acercarse a cualquier kiosco adherido al sistema y sacar de una vez cinco credenciales, que se pueden registrar en un plazo de 60 días, sin más trámite que desembolsar los $75
correspondientes.
El esquema SUBE fue creado con los objetivos de aplicar “sintonía fina” en los millonarios subsidios al autotransporte, aliviar la falta de monedas y agilizar el pago. Permite abordar con la misma herramienta colectivos de corta y media distancia, subtes y trenes.
Se calcula que ya circulan 13 millones de tarjetas, y que entre la capital federal, el Gran Buenos Aires y el Gran La Plata existen 5 mil puntos de venta y otros tantos de recarga: kioscos, locales de “pago rápido” de impuestos y locutorios.
LOS “ADICIONALES”, A PLENO
A pesar de que los organismos oficiales y las entidades de defensa de los consumidores subrayan que se trata de una práctica ilegal, el cobro de sumas adicionales a los usuarios que recargan crédito en las tarjetas SUBE -habitualmente un peso extra- se sigue difundiendo en la Ciudad, particularmente en la zona céntrica.
Los kiosqueros se defienden argumentando que por cada diez pesos de carga, la comisión para el comercio es de diez centavos, y que esa suma no alcanza siquiera para “cubrir los gastos operativos”. Lo cierto es que pagar un peso de más una recarga de $20 implica un aumento del 5 por ciento en el costo de los viajes.
En el local SUBE de plaza Italia se reciben denuncias acerca de estas modalidades. Y en la página web del sistema, se puede consultar la lista completa fiscalizada de comercios habilitados tanto para adquirir los plásticos como para recargarlos.
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