La reconstrucción por cada evento demanda un gasto cercano al millón de pesos en promedio si la afectación es sectorizada. Cuesta mucho más si el temporal se abate en toda la provincia.
Los costos incluyen la reposición de toda la infraestructura afectada (postes, cables, transformadores, seccionadores, aisladores), la movilización de vehículos y personal y los costos laborales. Pese a ser acontecimientos que están fuera de cualquier previsión, EMSA optimizó el tiempo de respuesta, por lo que tras cada meteoro, el lapso máximo de normalización es de 48 horas, mientras que en años anteriores la reconstrucción podía llevar días.
"La empresa viene soportando estos temporales con inversión y fondos propios", resaltó el presidente de la prestataria, Héctor López Ricci, quien rescató puntualmente el trabajo del personal por el esfuerzo ilimitado en situaciones climáticas complejas. El funcionario señaló que la cifra no incluye los trabajos de fondo que le siguen a cada meteoro, porque una vez repuesto el servicio, se detecta infraestructura que queda en malas condiciones y debe ser reemplazada. "La afectación por el tornado en San Pedro nos demandó una inversión de seis millones de pesos para reconstruir líneas de media y baja tensión literalmente desaparecidas, pero cada uno de los temporales mas leves también requiere una inversión casi millonaria que sale de toda previsión", agregó.
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