Cada seis meses se generan en Paraná doscientas toneladas de residuos peligrosos

Cada seis meses se generan en Paraná doscientas toneladas de residuos peligrosos
Se trata de basura industrial y biopatogénica. En la Municipalidad existe un Registro de Generadores y Operadores cuya función es controlar que se cumplan las normativas.

Se considera peligroso a todo residuo que pueda causar daño, directa o indirectamente a seres vivos o contaminar el suelo, el agua, la atmósfera o el ambiente en general. Se dividen en industriales y biopatogénicos. Los primeros son aquellos que se generan en unidades productivas o de servicios a través del desecho de aceites, combustibles, resinas, solventes, pinturas, ácidos, etcétera. Los segundos son los derivados de la atención de la salud. En este caso, los generadores son hospitales, centros de salud, clínicas, sanatorios, consultorios (médicos, odontológicos, veterinarios).

El tratamiento de este tipo de desechos está regulado por la ley nacional 24.051 dictada en 1991. En Paraná, existe un Registro Municipal de Generadores y Operadores de residuos peligrosos creado en 2010 por la ordenanza 8886. “Hasta no hace mucho, los residuos biopatogénicos iban al Volcadero. Ahora son 200.000 kilos que no están tirados y que se destruyen”, dijo a EL DIARIO el secretario de Medio Ambiente, Leonardo Centurión.

El funcionario indicó: “Estamos aumentando los controles y las notificaciones. Hay que tener en cuenta que muchos generadores de residuos no conocen esta legislación”.

En el presente, hay 815 inscriptos como productores de residuos peligrosos (de los cuales 679 producen biopatogénicos y 136 generan industriales). A su vez, hay cuatro empresas inscriptas como transportistas y operadoras de residuos peligrosos y dos como operadoras in situ (empresas habilitadas para hacer trabajos de remediación de suelos contaminados).

La función de control del Municipio es detectar a los que no están registrados, notificarlos, y en su caso, intimarlos para que se ajusten a la ley. Según información oficial se ha solicitado la inscripción a 861 entidades y se han labrado 24 actas por infracciones emitidas por incumplimiento de la norma.

“Todas las entidades relacionadas a la salud están inscriptas”, aseguró Centurión. Lo que se hace más difícil es detectar a las unidades de servicio que trabajan de manera informal. De todos modos, el secretario de Medio Ambiente dijo que la Municipalidad “tiene inspectores que permanentemente están haciendo notificaciones”.

Según la norma los generadores deben contratar a una empresa dedicada a la recolección y destrucción de los residuos peligrosos en hornos pirolíticos. Las firmas que operan en Paraná son Horizonte gases de Concordia, Soluciones ambientales de Enrique Carbó (Entre Ríos), Soma de Rosario y Medam de Theobald (Santa Fe). Entre estas cuatro compañías se distribuyen el tratamiento de las 200 toneladas semestrales de residuos peligrosos que se generan en la capital entrerriana.

Los operadores in situ son J&D Servicios Ambientales de San Lorenzo (Santa Fe) y Lihue ingeniería de Villa Martelli (Buenos Aires). Estas firmas están habilitadas para trabajos de remediación de suelo contaminado con hidrocarburos. En la actualidad se encuentran trabajando en la estación de servicio El Rutero y en la exestación de servicio de calle Larramendi (al lado del hipermercado de capitales estadounidenses).

CLASIFICACIÓN. Además de Residuos Peligrosos, la basura se clasifica en Residuos Sólidos Urbanos (RSU), Residuos de Aparatos electrónicos y eléctricos (RAEE), Residuos de Construcción y los Residuos de poda.

Una deuda del Congreso Nacional es que no existe una ley para el tratamiento de los RAEE y, por lo tanto, se equiparan con los domiciliarios. En realidad, debieran tener otro tratamiento ya que son más contaminantes que los urbanos.

En relación a los residuos de poda, Centurión anunció que la Municipalidad comprará dos chipeadoras que permitirán la reutilización de los restos vegetales como abono y materia orgánica.

RSU. En la ciudad se generan 200 toneladas de RSU por día. En vistas a su tratamiento está en construcción la planta de clasificación y transferencia de residuos (que comenzaría a funcionar en enero) en el actual basural a cielo abierto conocido como el Volcadero. La planta es el eslabón central de un encadenamiento de acciones que están contempladas en el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (Girsu). Este programa contempla la separación en origen (que comenzaría en marzo) por parte de los productores de basura (particulares, organismos, empresas, comercios, instituciones, entre otras) y la organización en cooperativas de quienes en la actualidad viven de reciclar basura para ser incorporados al trabajo en la planta.

También está planificado el mejoramiento del sistema de recolección a través de una mayor eficacia del transporte de los residuos y de la incorporación de containers de mayor capacidad.

Al mismo tiempo, está en elaboración una ordenanza que regulará la acción de los grandes generadores de residuos. En promedio, en cada domicilio se genera un kilo por día. La norma determinará la cantidad de kilos diarios a partir de los cuales se deberá pagar una tasa especial y atenerse a determinadas reglas. Los ejemplos pueden ser grandes superficies productivas, comerciales o administrativas.

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