Cada vez hay más menores de edad que cometen delitos graves

Cada vez hay más menores de edad que cometen delitos graves

l Dr. Rubén Spessot, Juez de instrucción y Correccional Nº1, charló con Radio Uno y El Comercial sobre la investigación del ataque contra la menor Julia Sánchez por parte de dos hermanas que le produjeron cortes en el rostro. Medios de todo el país se hicieron eco del hecho ocurrido en la zona norte de la Capital.

“Este hecho es preocupante y nos impacta a todos”, indicó el funcionario que se refirió al hecho sosteniendo que en los más de veinte años que tiene como Juez de Instrucción “es la primera vez” que debe intervenir en un caso similar.

“Siempre estuve en casos de peleas entre adolescentes que no pasaron de lesiones leves. En este caso, llama la atención el tipo de lesiones y en los lugares de los mismos”, prosiguió Spessot que remarcó su asombro por el grado de violencia con el que la menor fue atacada.

“La caratula de la causa es de Lesiones Graves con Arma Blanca según el parte policial. El arma se secuestró en la jornada del lunes, fue una navaja”, expresó el entrevistado que aclaró que no tuvo contacto con el arma de la agresión luego del primer allanamiento en el barrio La Floresta en el mediodía de ayer y en el que se detuvo a la imputada mayor secuestrándosele el arma que habrá estado dentro de su bolso.

La policía había informado que en dicho procedimiento se encontraron también prendas con manchas que serían de sangre y que se habrían utilizado por las agresoras durante el hecho: “De la menor, hay que decir que el Juez de Menores optó por entregarla a su familia”, dijo.

Indicó que la asistencia psicológica a la familia sería personalidad de ministerios que se articularían con el Juzgado de Menores para revisar las medidas tutelares correspondientes sobre la menor: “Hay una situación planteada con el viven en el mismo barrio y en cercanías con la víctima. Se dificulta el llevar adelante la asistencia de la víctima además de la investigación de la causa penal para llegar a un buen puerto en el expediente”, declaró.

Dentro de su experiencia dentro del Poder Judicial y la atención de casos policiales, Spessot indicó que “hay más menores involucrados en hecho delictivos”.

“Con el agravante de que hay más menores inimputables, es decir con menos de 15 años de edad. Tuvimos un caso en julio en el barrio Covifoll de una mujer mayor que fue golpeada en un hecho de robo, la encontró la hija varias horas después. Reconoció por a voz a uno de sus atacantes que era un chico de 14 años”, declaró.

Comentó que esos menores son entregados a sus familias “y se pide al estado que trabaja con ellos conforme a la ley de Minoridad”, es decir, el Ejecutivo debe tratar de reencausarlo y determinar las causas del delito: “Desde lo penal no podemos hacer nada”, explicó.

“En el caso de un chico de entre 16 y 18 años, se evalúa qué tipo de delito es. Se toma resguardos para alojarlo en el CAIJU. Yo soy partidario de que se los aloje allí hasta se pueda resolver la situación procesal del menor y en base a eso, pueda recuperar la libertad y entregárselo a los padres”, manifestó.

“Estimo que el Estado debería tratar de crear institutos que sean afines a la edad de los menores. Tampoco podemos hacer un gran instituto en que se deposite a los chicos, no tiene sentido”, manifestó el entrevistado que pidió una atención para los menores que delinquen de modo que pueda darse una respuesta concreta “a toda la sociedad”.

Indicó que localmente “se podría comenzar a diagramar algo” en tal sentido y manifestó que en el año 1997 había solicitado durante una feria la habilitación de una celda de una Subcomisaria en donde se separe a los menores de los mayores: “En ese momento había muchos problemas con menores y patotas en la zona norte de la ciudad”, expresó.

“Se retenía preventivamente a los menores pero la Asesora de Menores no estuvo de acuerdo, radicó denuncias ante el STJ. Tuve que desistir de eso pero es una forma de controlar y no dejar que existan venganzas”, expresó recordando que existen muchos problemas entre grupos antagónicos.

“Cada vez se ve un mayor grado de violencia y con componentes nuevos como ser la droga. Eso se ve en los juzgados cada vez más. Tenemos casos de familiares que piden que tratemos dilatar la excarcelación porque tramitan el ingreso del detenido a un centro de rehabilitación”, explicó. 

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