Trabajos de poda en la zona norte hicieron que el tendido de electricidad tuviera un corte que afectó el funcionamiento de seis pozos. Por eso la presión disminuyó y provocó inconvenientes en un amplio sector de la ciudad. Esta madrugada se estaba restableciendo el servicio.
El subsecretario de Obras Sanitarias, ingeniero Daniel Freggiaro, se refirió a este tema explicando que “lamentablemente tenemos que hacer frente a los reclamos a raíz de que en horas de la mañana de hoy (por ayer) se realizó una poda de árboles debajo de una línea de media tensión en el sector norte de nuestra ciudad; la gente que lo estaba haciendo era improvisada y una rama cayó sobre este tendido eléctrico provocando que seis pozos proveedores de agua se quedaran sin energía eléctrica por varias horas”, manifestó el funcionario del Municipio. “De la misma manera, este episodio afectó a empresas y casas de esta zona significando, en términos concretos, que existieron inconvenientes por baja presión, los vecinos tuvieron agua pero recién se recuperará el caudal durante las primeras horas de mañana (por hoy)”.
Problemas serios
Freggiaro también brindó detalles sobre el alcance del accidente ya que seis pozos equivalen a más del 10 por ciento de la provisión de agua potable a la ciudad.
“La suspensión del funcionamiento, de todos al mismo momento, implica disminución y falta de agua al sistema; otra cuestión es la irresponsabilidad, en el sentido de que todos deberíamos ser conscientes, como ciudadanos, de que no podemos tomar riesgos en cuestiones que son servicios públicos como la electricidad, el agua, el gas y tantas otras cuestiones y que por no tomar los recaudos necesarios, afectamos al resto de los vecinos”, se quejó el subsecretario de Obras Sanitarias.
A su vez Daniel Freggiaro aseguró que los vecinos no se quedaron sin la provisión de agua corriente y que “como siempre, a los que necesitaron fuimos a llenarles el tanque; más allá de esto les recomendamos no derrochar el agua”.
Sistema de medición
En otro orden de cosas, Daniel Freggiaro evaluó los primeros resultados de la puesta en marcha del sistema de medición de consumo de agua corriente, que permite calcular con precisión y equidad la necesidad de cada domicilio.
Al respecto el funcionario aseguró que en este primer mes, “los domicilios que tienen medidores domiciliarios, han recibido la factura. Durante cinco meses seguidos, estas personas habían recibido el volumen de agua que habían consumido para que tomaran prevención, muy poca gente se acercó en esas circunstancias. Cuando los litros de agua se transformaron en pesos aparecieron los problemas y los fuimos solucionando”.
En cuanto a las problemáticas surgidas en este período, Daniel Freggiaro comentó que “de todas maneras, como dijimos en su momento, el hecho de tener un medidor de agua nos significa también tener un mecanismo de diagnóstico. Por ejemplo una señora se presentó muy afectada porque la factura era de 3.000 pesos, y según ella no tenía ese consumo. Fuimos al domicilio, hicimos las mediciones y nos encontramos que en el fondo de la casa había una pérdida en un inodoro, el cual le significaba ese costo. Pensemos que la pérdida de un inodoro durante un mes son 160.000 litros de agua, que es el equivalente a cinco piletas de natación.”
Estadísticas
En términos de estadística, el subsecretario explicó: “Tenemos en este momento 540 medidores, que están funcionando y que tienen lectura por 6 meses. De los cuales 252 tienen consumo por debajo de los 30 metros cúbicos que es la línea de corte, que es el consumo de una familia tipo y que consideramos la tarifa mínima. Si gasta menos de 24.000 litros se le reduce en un 20 por ciento la tarifa, pero para que tengamos una idea, 30 metros cúbicos para una familia por mes le va a significar 80 pesos.
Asimismo hay 102 con un consumo promedio entre los 30 metros cúbicos y los 90 metros cúbicos, lo cual para una industria o comercio es un valor razonable. Y hay un 26 por ciento de casas donde el consumo de agua está por encima de los 90 metros cúbicos por mes, lo cual significa que hacen uso intensivo de agua, en estos casos los valores de aranceles son altos, porque obviamente el sistema está pensado para un uso normal y para consumo humano, pero los excedentes se cobran como corresponde, creemos que es la forma más equitativa y justa para asegurar agua potable segura y de calidad para todos los pergaminenses”, señaló Freggiaro.
“Pensemos que por cada domicilio existen alrededor de 4 canillas y un inodoro, si alguno de estos elementos tiene fallas automáticamente una pérdida significa 100 litros de agua por día que se nos van de nuestras manos y entran a la cloaca simplemente por no cuidarla”.
El funcionario municipal recalcó que “esa agua no la hemos utilizado para nada, son millones de litros que representan el siete u ocho por ciento del total que necesitamos bombear, es decir que si nos concentramos en tratar de arreglar esas pequeñas perdidas habremos mejorado la disponibilidad de agua para la gente”.
Freggiaro también resaltó: “Hay que considerar que obtener agua cuesta dinero porque tenemos que bombearla desde 60 metros de profundidad y eso significa energía eléctrica y también representa utilizar combustibles; está estimado que por cada metro cúbico de agua que extraemos contribuimos para contaminar el medio ambiente con dióxido de carbono, no en Pergamino sino en las plantas productoras de energía que nos traen los sistemas para sacar el líquido de las napas”, señaló el titular de Obras Sanitarias.
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