En las áreas más críticas del sistema judicial, en 2010 y 2011 ingresaron más de 249.000 casos que deben resolver los magistrados.
Entre 2010 y 2011 ingresaron más de 249.000 casos en los juzgados penales y de familia de acuerdo al último relevamiento oficial del Poder Judicial de Salta.
Las cifras vuelven a mostrar el crecimiento en la cantidad de expedientes que se viene registrando en los últimos años. En 2010 se iniciaron 120.592 causas, mientras que en 2011 fueron 128.421.
Los números hablan de las dos áreas que se distribuyen gran parte del trabajo más crítico de la Justicia. Los jueces penales afrontan el crecimiento de la inseguridad y los delitos. Los jueces de familia deben decidir qué hacer con las denuncias por violencia de género que ponen a Salta entre las provincias donde más preocupa este problema.
En total, entraron 109 causas por día en 2011 en el fuero de familia, que cuenta con 11 jueces. La división de tareas indica que cada uno tuvo que atender al menos 9 casos nuevos por día. Eso incluye situaciones de agresión, divorcios, disputas por la tenencia de los hijos y otros temas.
Los 34 jueces penales, en tanto, debieron repartirse unas 241 denuncias nuevas cada 24 horas. El resultado: cada uno recibió en su oficina un promedio de unos 7 expedientes por jornada.
Las cifras plantean preguntas, incluso, sobre el espacio físico para acumular las carpetas de cada denuncia en Ciudad Judicial.
“Me encantaría que algún funcionario de la Justicia explique por qué las causas no avanzan... Cada expediente no es un documento frío, sino una historia de vida. La demora tiene que ver con la falta de humanización”, había manifestado la ministra de Derechos Humanos, María Pace.
Desde Ciudad Judicial le contestaron magistrados que, sin acceder a relevar sus nombres, remarcaron que hay una verdadera “crisis estructural”.
Pero el cuestionamiento de la ministra también provocó que saliera a hablar uno de los miembros de la Corte de Justicia, desde donde suelen evitar el contacto con los medios.
“Esta crítica del Ejecutivo al Poder Judicial significa un atraso de 30 años... hay que tener en cuenta que la Justicia es la última esperanza de miles de personas, por lo que decir que es inhumana, además de desprestigiar a las instituciones, resulta un mensaje muy desalentador”, señaló el juez Abel Cornejo.
Los cuestionamientos de familiares
Las críticas a la Justicia por parte de la ministra de Derechos Humanos María Pace se sumaron a cuestionamientos que se habían venido marcando en marchas “contra la impunidad” que se hacen todos los viernes a la tarde en el centro de Salta.
Personas que perdieron a familiares en casos que no están resueltos también habían considerado que hay demoras en la actuación de los jueces.
En el grupo que se moviliza cada viernes por la Plaza 9 de Julio está la madre de Maximiliano Zapana, un chico asesinado en 2011 a la salida de un boliche. También la mamá de Cintia Fernández, una joven hallada sin vida en su departamento en 2011 y personas que buscan a Marcela Mamaní, una mujer desaparecida hace más de un año.
“Hay casos en que es inentendible que la Justicia no haya avanzado en la búsqueda de la verdad”, había dicho Pace sobre algunos de estas causas en una entrevista con El Tribuno que originó el debate. Frente a estos posicionamientos, desde la Justicia se insistió en remarcar la cantidad de causas que desborda la capacidad del sistema.

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