En cada casa quedó un ladrón cuidando que las víctimas del country no se soltaran

En cada casa quedó un ladrón cuidando que las víctimas del country no se soltaran
Cuatro viviendas de "Las Rosas II", ubicado en Yerba Buena, fueron asaltadas ayer a la madrugada y aprehendieron a cuatro custodios.

Fueron casi dos horas en las que los ladrones se movieron como si estuvieran en sus casas. Cerca de las 3.15 ingresaron a una vivienda del lote seis del country "Las Rosas II", maniataron a sus ocupantes y tomaron dinero y joyas. Sucesivamente, fueron saqueando tres propiedades más, con el mismo modus operandi.

A las 4.53 de ayer, una de las víctimas logró dar aviso a la guardia del barrio privado, ubicado en avenida Perón y Las Rosas, en Yerba Buena. La Policía llegó 10 minutos más tarde. El fiscal Guillermo Herrera (quien se encuentra subrogando la Fiscalía de Instrucción de la III° Nominación) estuvo en el lugar hasta que finalizaron las pericias, a las 15.30.

Herrera dispuso que sean aprehendidos cuatro empleados de la empresa de seguridad, para investigar si tuvieron alguna participación en los cuatro asaltos.

Con capuchas

Todas las víctimas se encontraban durmiendo cuando los delincuentes ingresaron a sus viviendas. En el sector sureste de la tela metálica perimetral del country había una abertura, por donde se presume que ingresaron los ladrones.

Fueron cinco o seis personas, de acuerdo al testimonio de las víctimas, quienes actuaron con capuchas en sus cabezas o cubriendo parte de sus rostros con pañuelos. En ningún caso golpearon a los habitantes de las viviendas, e incluso permitieron que las mujeres que estaban durmiendo en ropa interior, cubrieran sus cuerpos con sábanas.

La primera víctima fue la médica María Constanza Dantur (43 años), informaron fuentes policiales. La mujer estaba con sus hijos de 11 y 13 años, y los ladrones utilizaron los cables de cargadores de teléfonos celulares para atarlos de pies y manos.

De esa casa se llevaron alrededor de $ 1.400, cheques y otras pertenencias. Dantur le dijo a los policías que el asalto habría comenzado pasadas las 3 de la madrugada. Cuando los ladrones se retiraron, quedó uno de ellos custodiando que no se desataran.

Los horarios en los que ingresaron a las viviendas fue estimado por los especialistas de la sección Delitos contra la Propiedad, (a cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza), tomando como referencia el relato de las distintas víctimas.

Así, creen que la segunda casa en la que ingresaron es la del empleado legislativo Pedro Martín Mascaró, quien estaba con su esposa y sus hijos menores de edad. A las víctimas les ataron las manos con cintas de embalar y los pies con cables de cargadores de teléfonos celulares. Robaron unos $ 4.000, joyas y una pistola "Berza" calibre 22. Como en el primer caso, quedó uno de los ladrones como "campana".

La tercer víctima fue Marcelo Briones, quien también trabaja en la Legislatura. El hombre se encontraba durmiendo con su mujer y sus tres hijos pequeños, en uno de los dormitorios. El modus operandi de los delincuentes fue igual a los otros robos, y se llevaron de $ 15.000 a $ 20.000. Los dejaron atados con cordones de zapatillas y bufandas.

La casa del comerciante José Busnelli habría sido la última en la que entraron los ladrones. Fuentes policiales comentaron que robaron $ 2.400 que estaban destinados al pago de las expensas del barrio privado. Luego salieron del lugar, fueron avisándoles a los cómplices que habían quedado en las otras viviendas, y habrían huido por el mismo hueco por el que habrían entrado.

Las cuatro víctimas viven en el extremo sureste del country, son vecinas entre sí y las casas colindan con la cerca perimetral rota.

El rol de los guardias

El primero que logró zafar de las ataduras, según consta en las actuaciones policiales, fue Mascaró. El hombre subió a su auto y se dirigió a la cabina ubicada en la entrada del barrio privado, donde estaban los guardias. Llegó a las 4.53, y a las 5.02 arribó el primer móvil policial. De a poco fueron apareciendo las otras víctimas.

Policía Científica y la división Criminalística inspeccionaron las distintas casas, buscando evidencias. Pero al fiscal le llamó la atención que el supervisor de la empresa de seguridad dijera que a las 4 habían realizado un relevamiento por todo el predio: en ese horario las familias estaban siendo asaltadas.

Por esto, Herrera dispuso el secuestro del libro de guardia, y ordenó que los dos custodios y el encargado del control de servicio, sean aprehendidos. Más tarde, resolvió la misma medida para un cuarto empleado, que según sus compañeros había dado aviso de enfermo. En los registros, según contó una fuente de la investigación, habría figurado como presente en su lugar de trabajo.

Los guardias de seguridad aprehendidos trabajan hace más de tres años para la empresa "Omega", y uno de ellos habría sido destinado al country hace 10 días. El encargado del control de servicio, por su parte, comenzó a trabajar hace tres días para la empresa de seguridad, informó la Policía.

El jefe del departamento de Investigaciones Judiciales y Científicas, Antonio Quinteros, comentó que el jefe de Policía Jorge Racedo dispuso "el cierre" de los puestos fronterizos de la provincia, y que todos los vehículos sean celosamente revisados, para evitar que los autores del asalto salgan de Tucumán. "Esperamos identificar a los sospechosos en las próximas horas", manifestó el comisario Quinteros.

¿Quién se encarga de la seguridad?

Los robos en los countries crecieron en los últimos años, al mismo ritmo que creció la instalación de estos barrios privados. La Policía dice que la presunción de que la gente que vive allí tiene dinero en sus casas hace a las viviendas "tentadoras" para los ladrones, pero afirman que lo que pasa puertas adentro está bajo la órbita de las administraciones de cada barrio, quienes contratan seguridad privada.

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