Cada vez se casa menos gente en Neuquén

Cada vez se casa menos gente en Neuquén
Los matrimonios cayeron un 36 por ciento en los últimos dos años, según datos oficiales. Especialistas consideran que hay un alejamiento entre las personas y que la sociedad está en crisis.
En los últimos dos años cayó un 36 por ciento la cantidad de matrimonios en la provincia y profundizó una tendencia que se repite en la última década. En 2010 se realizaron 1.753 enlaces legales en Neuquén y el año pasado fueron sólo 1.130.

“Lo que destacamos es que pese al incremento de la población, aunque se mantuvieran las cifras de matrimonio, igual implicaría un descenso. Fijate que estamos hablando de la última década, en la que el número de personas que viven en la provincia ha crecido, pero la cantidad de matrimonios no”, indicó Carlos Willhuber, director provincial del Registro Civil de la provincia. Y agregó: “Lo que nosotros vemos es que se utiliza mucho la figura del matrimonio fuera de la oficina, que es cuando el oficial va a la fiesta. Es una costumbre muy instalada acá en Neuquén. Eso habla de la calidad del servicio que se presta”.

La cifra se desprende de un informe entregado por la dirección provincial de Estadísticas y Censos en el período comprendido entre 2003 y 2012. En la estadística se advierte una cierta estabilidad en los últimos años, en relación con los matrimonios y/o divorcio, y una tendencia a la disminución de los primeros que se acentuó en los últimos dos años.

El matrimonio es la unión civil que la sociedad elige para establecer una serie de obligaciones y derechos entre dos personas. El divorcio es la disolución legal del vínculo matrimonial, posibilitando que los cónyuges puedan contraer una unión nuevamente.

Hasta hace unos años se consideraba matrimonio como “la unión entre un hombre y una mujer concertada legalmente mediante ritos o formalidades legales”.

A partir de 2010, con la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario (26618), se modificó el Código Civil y se reemplazan los términos “hombre y mujer” por “contrayentes”, al tiempo que se reconoce la unión legal de personas del mismo sexo.

Desde la modificación del Código Civil que posibilitó el matrimonio a todas las parejas, por primera vez el Censo 2010 brinda información sobre parejas del mismo sexo, sea esta unión legal o consensual. Según los resultados del mismo, del total de parejas en la provincia de Neuquén, alrededor del 0,33 por ciento son del mismo sexo. Además, el año pasado el 3,5 por ciento de los matrimonios fueron uniones entre personas del mismo sexo.

Fenómeno

Andrés Dimitriu, profesor de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Comahue, analizó la caída de los enlaces formales como parte de un “problema más complejo de falta de sensibilidad, alienación de sí mismo y de otro y, sumado al trabajo, el consumo de las nuevas tecnologías y la impaciencia generada por esa aceleración laboral y de consumo de conectividad”.

“Se van idealizando las relaciones y, efectivamente, hay una especie de selección de ideal de mujer y todas corren para ser ideales. Hay un alejamiento entre las personas. Hay una cuestión de crisis social. En primer lugar, asociado a las ciudades en el sentido que el urbanismo o la transformación de la sociedad humana a la sociedad urbanizada. Después, hay incertidumbres laborales, cambios en el tipo de trabajo, como Internet y la autoexplotación en la casa, que es otro factor muy importante”, indicó.

Dimitriu aseguró que esta situación es “similar” en todo el mundo en mayor y en menor medida ya que, dijo, lo que está en crisis es el “tipo de sociedad”. “En general, se están deteriorando los vínculos, y mucho tienen que ver los esquemas de consumo simbólicos y materiales que alejan a las personas de su realidad concreta, incluidas las nuevas tecnologías que aceleran la sensación y generan impaciencia como un síntoma interior”, explicó.

Además, enfatizó los avances de los derechos de quienes conviven sin estar casados. “Otra cosa es que el concubinato empezar a parecerse más o menos a los derechos conyugales frente a las propiedades. En este momento, ante un problema pierde la mujer y los hijos. En los divorcios, salvo mujeres muy preparadas, generalmente pierden las mujeres. Hay una desprotección muy grande en general. En una sociedad donde hay más protección de la maternidad, la mujer es más autónoma. No se tiene que casar sólo por razones económicas”.

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