A un año de la multitudinaria convocatoria en contra del gobierno, un minúsculo grupo de personas salió a la calle a pedir seguridad.
La convocatoria estaba pautada a las 20 en la puerta del hotel Hermitage, pero de a poco los escasos participantes se fueron dando cuenta que la cosa pintaba mal. Mientras tanto, otros pocos esperaban a la "masa" en el Monumento a San Martín, haciendo sonar algunas cacerolas y agitando a los autos que circulaban por la zona.
Luego de entender que la gran convocatoria de gente nunca se haría presente, las personas que estaban en la puerta del mentado hotel, decidieron trasladarse hacia el monumento a San Martín para compartir la angustia con los demás "indignados".
"Hay gente que estuvo boicoteando la marcha", reclamó a 0223 una joven que se acercó con su madre a exigir mayor seguridad. Al parecer, se produjo en las redes sociales una disputa entre grupos que habían generado la convocatoria en otras marchas y, según las mismas mujeres, se generó desconcierto y por eso no fueron.
Es aceptable la postura de estas manifestantes, pero la realidad parece maquetar otra historia. A pocos días de las elecciones que determinaron un revés para el oficialismo, mucha gente parece haberse relajado y optado por quedarse en su casa.
"Estos no están muertos, todavía tienen mayoría en el Congreso", expresó con violencia una señora que se acercó a chusmear lo que otros manifestantes relataban a 0223.
Lejos de acercarse a lo sucedido el 8 de noviembre de 2012, la manifestación que se realizó este viernes fue un "fiasco" y dejó perplejos a los pocos "indignados de Mar del Plata" que habían salido a reclamar mayor seguridad.
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