Cacerolazo en Areco: 1.000 personas.

Cacerolazo en Areco: 1.000 personas.
Como si hubieran reaccionado de un letargo, mil personas se congregaron en la Plaza Ruiz de Arellano para manifestar su rechazo a varias de las políticas de gobierno en todos los niveles.
Como si muchos hubieran reaccionado de un letargo, más de mil personas- fueron contabilizadas en su marcha en derredor de la plaza-, se congregaron en la Plaza Ruiz de Arellano desde las 20 para manifestar un rechazo a varias de las políticas de gobierno en todos los niveles. Algunos, exultantes por el número y la tranquilidad con que se desarrolló la concentración, otros manifestándose con prudencia pero coincidiendo en oponerse a prácticas de gobierno, a la corrupción manifiesta, al intento de romper la independencia de poderes, a la reforma de la Constitución con fines solamente reeleccionarios, a la falta de seguridad, al incumplimiento de obras y otras promesas de antes de las elecciones.

Sin insultos ni frases agresivas, con pancartas, banderas, cacerolas y algún bombo, vecinos de todas extracciones y edades, entre lo que no faltaron peronistas históricos y hasta arrepentidos frentistas, expresaron su oposición a un modelo que no comparten.

Solo hubo algunos epítetos desacalificantes que indujeron a retirarse ciertos agentes municpales reconocidos kirchneristas que circulaban motorizados lentamente y observaban atentamente probables presencias para ser informadas vaya a saber a quien y con qué finalidad; muchos recordaron el episodio del traslado del agente Guillermo Iriarte luego de una concentración en la ruta 8 y 41.

Los principales reclamos giraban alrededeor de volver a la cultura del trabajo, mejora en la educación, oposición al adoctrinamiento político en las escuelas, a las agresiones a quienes piensan distinto, intromisión en la vida de cada ciudadano indicándoles qué tienen que hacer, prohibiendo gastar sus ahorros en lo que les plazca, quitándoles el derecho de disponer de sus dólares o de viajar libremente mientras las rutas están poco menos que destruidas y la inflación se come los salarios y hasta los planes sociales de los más humildes.

Así por espacio de una hora en la que no hubo oradores sino expresiones entre los manifestantes, se cantó el Himno Nacional, dieron una vuelta alrededor de la Plaza deteniéndose brevemente frente al Palacio Municipal- a oscuras y con sus puertas cerradas-, para volver a congregarse frente a la Parroquia hasta pasadas las 21 procediendo luego a desconcentrare ordenada y pacíficamente.

Vecinos, algunos dirigentes coincidieron en que el número de concurrentes fue mucho mayor que en la concentración de septiembre y que unas mil personas respaldaron este reclamo.

Hubo manifestaciones de varios de los presentes que publicaremos en otra nota este mismo día.

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