LCD con Cablevisión sí, tomógrafos no

LCD con Cablevisión sí, tomógrafos no
Tan contento quedó José Manuel de la Sota con la atención que le prodigaron en el Hospital Córdoba, donde el 7 de julio pasado se internó algunas horas para someterse a un chequeo de rutina (según informó oficialmente la Gobernación), que ipso facto envió al establecimiento de barrio General Paz 40 televisores LCD de 29 pulgadas.

Los aparatos resultaron muy bienvenidos por empleados y pacientes, y fueron a parar a las habitaciones del hospital. El gobernador no reparó en gastos ni en preferencias, y lejos de optar por la Televisión Digital Abierta (y gratuita) hizo instalar el servicio de Cablevisión, del Grupo Clarín, en cada televisor.

“Muy lindo todo; los pacientes se divierten mucho -dijo un profesional del establecimiento-. El problema es que tenemos TV con cable, pero hace un mes que no funcionan ninguno de los dos tomógrafos del hospital. Si fuera al revés, los pacientes estarían aburridos, pero diagnosticados y atendidos”, deslizó el especialista, entre irónico y abrumado. “Por las especialidades que atendemos acá (recordar que el Hospital Córdoba es centro de referencia en enfermedades oncológicas) los tomógrafos son imprescindibles”, resaltó el médico y agregó: “Y los ascensores también, y algunos no funcionan”. El tema son las urgencias, retomó el profesional. “Tenemos que derivar las urgencias al San Roque o al Misericordia, esperando hasta 12 horas un traslado”, se quejó el profesional.

El tiro por la culata

El intendente Ramón Mestre presentó el sábado, con bombos y platillos, la incorporación de 200 nuevos colectivos por parte de las privadas Ersa y Autobuses Santa Fe, que desde setiembre prestan el servicio que hasta ahora brindaba la estatal Tamse. Con un acto de gran despliegue, con las unidades apostadas en la calle, desde la Intendencia buscaron dar un golpe de efecto de “buena noticia” entre los vecinos. Es que la proximidad de las elecciones legislativas del 27 de octubre y la necesidad de levantar la performance electoral en Capital hace olvidar que las empresas sólo cumplieron con sus obligaciones contractuales, y que vinieron a Córdoba a hacer negocios. Pero los vecinos que se vieron afectados por el megacorte de tránsito que dispuso el municipio y que abarcó varias cuadras a la redonda de la esquina de avenida Chacabuco y bulevar Illia, y los que no pudieron sacar los vehículos de sus garajes durante buena parte de un día clave como es el sábado, no se mostraron tan felices con la novedad. Ese estado de ánimo se notó sobre todo en los mensajes que dejaron los oyentes de las distintas radios de la ciudad de Córdoba, que se acordaron de toda la parentela del jefe comunal y de los responsables de Tránsito Como se sabe, en política no hay bien que por mal no venga.

El “canciller” de De la Sota

Tal vez para despegarla de las elecciones legislativas y evitar especulaciones y usos políticos (hasta en el Vaticano hay mal pensados), la Santa Sede decidió adelantar para hoy la audiencia entre el gobernador José Manuel de la Sota y el papa Francisco, prevista por el Centro Cívico para el 2 de octubre. Así las cosas, el mandatario provincial estará hoy a las 11.30 -6.30 hora argentina- con el Pontífice, cita de la que seguramente volverá con las palabras de rigor que el argentino Bergoglio le deja a los políticos connacionales que lo visitan, y con la tradicional foto que seguramente terminará en un lindo portarretrato sobre el despacho oficial.

De la Sota no estará solo en su arribo al Vaticano. Lo acompañarán su mujer, Adriana Nazario, su hija mayor, Candelaria, y Herman Olivero, el funcionario que ocupa la desconocida Secretaría de Relaciones Internacionales, una especie de “cancillería” de cabotaje para la que seguramente no es necesario manejar códigos de alta diplomacia ni idiomas, y posiblemente tampoco demasiada geografía.

Olivero, se sabe, es parte del selecto grupo de los “históricos” del delasostismo y goza de la amistad del gobernador, pese a que éste ya no le confiere roles de peso en sus gobiernos. De hecho, antes de ser “secretario de Relaciones Internacionales” se desempeñó como titular de la Región Centro en Córdoba, un cargo de ésos para no hacer olas. Es que ya demasiadas olas había hecho Olivero cuando, siendo ministro de Solidaridad del segundo gobierno de De la Sota, fue denunciado por haber “colgado los ganchos” en su vivienda particular, tema por el que querelló a periodistas y por el que la Justicia provincial lo sobreseyó.

Rencor en la misa

Oficio religioso en la capilla Domingo Savio, ubicada en barrio Observatorio, detrás de la Escuela técnica Copérnico, ayer al mediodía. En esa parroquia supo tener sus reales el hoy obispo de Villa María, Samuel Jofré Giraudo, un sacerdote de línea híper conservadora, que supo “formar” una clientela ídem dentro de su jurisdicción clerical. Casi al finalizar la misa, el cura a cargo solicitó la colaboración de los presentes para la tradicional colecta “Más por Menos”, que la organización Cáritas realiza desde hace décadas en el país. Cuando el sacerdote anunció que iba a entregar sobres para que los fieles coloquen sus donaciones de dinero, un feligrés se levantó, enojado y gritón, y aseguró que la colecta se hacía “por culpa de Cristina”. Hubo caras de reproche, de rechazo y de adhesión, pero nadie le respondió. El cura, nuevo en la comunidad y bastante descontracturado, llamó al silencio al desinformado vecino y, tratando de componerse, continuó con la ceremonia.

El “bypass” de Scalerandi

El “bypass” del ministro de Agricultura de la Provincia no se refiere precisamente a una operación cardíaca sino al hecho de que el fiscal de Alta Gracia, Emilio Drazile, lo imputara por defraudación agravada tras un operativo en el que lo descubrieron con los “ganchos” colgados en una propiedad en Anisacate. Aunque en un comienzo era “hurto simple”, con el tiempo fueron recogiéndose más elementos probatorios que levaron a un cambio de carátula. El fin de semana hubo mucho nervio en El Panal, aunque Scalerandi había sido “ratificado” (así entre comillas), en realidad el funcionario está colgado a la manera en que evolucione la causa judicial. La denuncia fue realizada en el programa ADN y muchos todavía recuerdan que la causa de los “ganchos” siempre persiguió a la gestión de José Manuel de la Sota. El primer caso resonante fue el de la finca de Herman Olivero, actual titular de la Región Centro que en ese entonces revistaba como vicegobernador y que esta semana viajará con De la Sota a visitar al Papa Francisco, quien se ganó el risueño mote de “Garfio”, aunque en honor a la verdad finalmente resultó sobreseído por la Justicia. Después lo sucedieron Marcelo Falo, secretario General de la Gobernación, y el actual concejal Guillermo Kraisman. A su modo todos tuvieron alguna explicación, la de Scalerandi es que tenía en “comodato” esta finca, lo que posiblemente lo podría eximir de cierta responsabilidad, claro que no a quien la habitaba. Lo cierto es que la multa labrada por la Cooperativa de Obras y Servicios Públicos de Anisacate levantó un acta de infracción donde en la casa del ministro se había realizado un “bypass” con el objeto de robar electricidad. Una prueba muy difícil de refutar, a cargo de dos empleados. Más allá de lo que determine el juicio, en lo político el tema ya se instaló. El mismo viernes, la oposición en la Legislatura pidió la salida de Scalerandi. Alejandra Matar (UCR) “sugirió el apartamiento del cargo hasta tanto aclare su situación judicial”. Liliana Montero (FC), a través de un proyecto, fue más allá y pidió que el Ejecutivo le exija la renuncia. Se denomina “bypass” a la acción por la cual se toma la energía sin que pase por el medidor, y a pesar que Scalerandi admitió que “pagó una multa”, el ilícito ya se había cometido.

Comentá la nota