Será a través del sistema de teleconferencia. Así lo decidió el Tribunal Oral Federal (TOF) para asegurar la continuidad del debate. La medida se concretará si el médico de la Corte de la Nación, Cristian Rando, confirma el lunes próximo que el ex gobernador de facto está en condiciones de salud de seguir en el juicio. Hay orden del uso de la fuerza pública y allanamiento, si es necesario para ingresar a la casa de Bussi.
Para ello, el TOF le pidió a la Corte de la Nación que designe al personal técnico y suministre los equipos e instrumentos necesarios para establecer la comunicación en directo a través del sistema de teleconferencia entre el domicilio de Bussi y la sala de audiencias, en los días y horas en que se desarrollen las jornadas de debate.
En el country, Bussi no estará solo, sino que deberá estar acompañado por uno de los defensores públicos que lo representan: Pablo Lauthier o Adolfo Berttini. También deberá estar presente un secretario del Tribunal Oral a fin de constatar la comunicación directa.
En caso de que haya impedimentos para avanzar en la instalación técnica del sistema de teleconferencia, en la resolución, firmada por los jueces Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Josefina Curi, también se da vía libre al uso de la fuerza pública y se autoriza el allanamiento del domicilio del country.
El debut del nuevo sistema se realizaría el próximo 30 de marzo, cuando se reanude el debate. Cabe recordar que el juicio se suspendió luego de que se ordenó la internación de Bussi por una infección urinaria, y tras su recuperación fue dado de alta el martes pasado.
Ahora, en el banquillo de los acusados sólo quedarán los represores Alberto Cattáneo, Roberto "El Tuerto" Albornoz, Luis y Carlos De Cándido, mientras que Luciano Benjamín Menéndez permanecerá en una sala privada. Todos están imputados por los crímenes de lesa humanidad cometidos en la ex Jefatura de Policía. Mario Zimmermann, otro de los imputados, falleció el 4 de marzo pasado.
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