El ex Gobernador sufrió un dolor en el pecho mientras declaraba uno de los testigos del proceso que se sigue en su contra por la causa de la ex Jefatura de Policía, ante lo cual fue trasladado en ambulancia al Centro de Salud. Tras ser sometido a algunos estudios, le dieron el alta. En 2008, había protagonizado un episodio similar.
El ex Gobernador Antonio Domingo Bussi debió abandonar ayer la sede del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán (TOF) para ser trasladado al hospital Centro de Salud de la Capital provincial.
Esto luego de sufrir un fuerte dolor en el pecho, mientras se desarrollaba una nueva audiencia del juicio que se sigue en su contra por los delitos de lesa humanidad cometidos en la ex Jefatura de Policía durante la última dictadura militar.
El ex represor fue sometido a una serie de estudios en la unidad coronaria de ese hospital público entre las 15.30 y las 19.10, tras lo cual los profesionales que lo revisaron (entre ellos, su médico particular, Ramiro Castellanos) decidieron darle el alta y aconsejaron que sea trasladado a su domicilio particular, en Yerba Buena, donde permanece en reposo.
Fuentes cercanas a Bussi indicaron a EL SIGLO que éste será sometido a nuevos estudios durante la jornada de hoy (le practicarán un ecodoppler), a los fines de establecer la gravedad de su dolencia, teniendo en cuenta que se trata de una persona de edad avanzada (tiene 84 años) y que, además, sufre de una afección cardiovascular.
Otra internación
Esta no es la primera vez que el ex represor debe ser internado de urgencia en medio de un proceso oral en su contra: El pasado 5 de agosto de 2008, minutos después de la lectura de las acusaciones en su contra, en el marco de la causa por la desaparición del ex senador peronista Guillermo Vargas Aignasse, ocurrida en 1976, Bussi protagonizó un episodio similar, por lo cual debió ser internado en un sanatorio privado. Tras permanecer en observación durante unos días, recibió el alta, el proceso siguió adelante y culminó con la condena a cadena perpetua de Bussi y de Luciano Benjamín Menéndez, quien también está siendo juzgado en la causa de la ex Jefatura.
Consejo médico
La orden para que Bussi sea retirado ayer de la sala de audiencias, justo en medio del relato del testigo Carlos Soldatti (ver "Era un ogro"), fue impartida por el titular del TOF, Carlos Jiménez Montilla, luego de escuchar el consejo de un médico del SIPROSA que controla a Bussi en todo momento mientras se desarrolla el proceso.
El profesional explicó que, pese a que de los electrocardiogramas no surgían otras lesiones propias de su edad, lo conveniente era internar a Bussi para que fuera sometido a un monitoreo y a estudios más profundos.
A propósito, el médico aclaró que "cualquier paciente de más de 50 años que exhiba un dolor en el pecho tiene que ser controlado durante seis horas, como mínimo, para ser sometido a una serie de estudios cardiológicos".
Por su parte, el legislador José Luis Bussi, hijo del general retirado, dijo a EL SIGLO que "esto es la consecuencia de un juicio plagado de mentiras y testigos falsos, lo que no hace más que debilitar el frágil estado de salud de mi padre, con sus 84 años a cuestas. Por eso, hago responsable al Tribunal de cualquier cosa que pueda pasarle a mi padre", advirtió.
Además, aseguró que lo sucedido con su progenitor "era algo previsible dado que hace apenas dos semanas médicos forenses de Defensoría General de la Nación indicaron que era inconveniente someter a mi padre al estrés que implica este juicio oral, dado su precario estado de salud y las consecuencias imprevisibles que esto podría acarrear. Sin embargo, el Tribunal hizo caso omiso a ese consejo, porque esta escenificación de juicio que se hace esconde oscuros intereses políticos y ánimos de revancha del Gobierno kirchnerista, como lo demuestran los falsos testimonios que se están produciendo, agravado por la falta de independencia de los jueces".
"Era como el ogro"
En la audiencia realizada ayer por la mañana, antes de que Antonio Bussi se descompensara, el relato de Juan Martín, uno de los principales testigos en la causa de la ex Jefatura, estremeció con su relato a todos los presentes en al sede del Tribunal Oral. "Cuando Bussi visitaba los campos de concentración era como el ogro. No tenía demasiado contacto con los prisioneros, pero cuando lo tenía era para golpearlos y torturarlos", contó, durante su declaración. Luego, Martín recordó: "A Bussi lo vi, por debajo de las vendas que tenía sobre mis ojos, puntualmente meterse en una oficina donde tenían a un joven (llamado Bombo Avalos) que trajeron de Buenos Aires al campo de concentración de Nueva Baviera. Allí lo torturaron y Bussi ordenó que le pusieran una chapa metálica encima para que sienta más la tortura con picana. Yo lo escuché gritar mientras lo torturaban", relató Martín, quien sobrevivió a su paso por varios centros clandestinos de detención durante la última dictadura.
Cómo sigue el proceso
Por el momento, está previsto que el juicio contra Bussi prosiga el próximo martes, a partir de las 9.30, con la continuidad del testimonio de Carlos Soldatti. Esto teniendo en cuenta que, según lo dispuesto por las autoridades judiciales, no se desarrollan audiencias los días viernes, sábados, domingos y lunes.
No obstante, el legislador José Luis Bussi, hijo del ex represor, advirtió a EL SIGLO que si los estudios médicos a los cuales será sometido hoy su padre "demuestran un agravamiento de su afección cardiaca y que, por lo tanto, no puede seguir asistiendo a las audiencias, habría que suspender el juicio". Tras aclarar que no es experto en derecho procesal, el parlamentario opinó que "al no poder (su padre) ejercer su derecho, se estaría vulnerando su derecho de defensa que está garantizado constitucionalmente. Si los médicos dicen que no puede asistir, se tendría que suspender el proceso", argumentó.
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