El jefe de Gabinete, Gustavo Mena, confirmó ayer una inversión cercana a los 200 mil dólares para el nuevo equipamiento. Hasta ahora funciona un solo equipo, de manera móvil, propiedad de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
El jefe de Gabinete, doctor Gustavo Mena, anunció ayer, en diálogo con "La Nueva Provincia" , que se trata de equipos homologados por el Estado provincial, requisito necesario para que las multas que se apliquen a partir de sus mediciones tengan el necesario sustento legal.
En realidad, aclaró, la incorporación de la nueva aparatología se realizó en enero pasado, aunque el trámite se demoró debido a distintas cuestiones burocráticas, entre ellas la ordenanza que acaba de refrendarse y el compromiso del leasing por dos años, con la idea luego ser adquiridos de manera definitiva.
"Hasta ahora los controles se realizaban de manera eventual y temporaria, a partir de un convenio con la Agencia Nacional de Seguridad Vial y por pedidos para la utilización de los radares", comentó Mena.
"Se realizaban multas, al azar, de manera sorpresiva, pero los aparatos eran ajenos al municipio", amplió, para anticipar que la inversión en cuestión permitirá que la Guardia Urbana realice controles todos los días en distintos accesos, avenidas y arterias de la ciudad.
"Queremos que el sistema sea lo más transparente posible, tal como se realiza en los casos de controles de alcoholemia", manifestó el funcionario, quien agregó que se incluirán en los operativos avenidas como Cabrera, Alem y Colón, así como también otras calles de tránsito conflictivo.
La compra de estos radares destinados a intensificar los controles por exceso de velocidad fue anunciada el pasado 26 de enero por parte del propio Mena, quien explicó que la operación es parte de la política que en materia de tránsito lleva adelante la comuna y su adquisición es el resultado de un acuerdo entre el Estado provincial y la Universidad Tecnológica Nacional.
"Veremos si podemos comprar dos equipos, aunque tenemos en claro que son caros, así que analizaremos con cuidado las ofertas que recibamos", indicó Mena en esa oportunidad, aunque ayer se confirmó que se trata de un total de tres aparatos.
Hasta ahora la comuna dispone de un radar móvil, propiedad de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, el cual se viene utilizando en Cabrera y en 14 de Julio, donde existe señalización que alerta sobre la presencia de este sistema.
En varias oportunidades se constató que a partir de la presencia del radar los conductores comenzaron a respetar las normativas en la materia.
Cabe aclarar que la legitimidad de las multas por exceso de velocidad se basa en el cumplimiento de determinadas condiciones. Una de ellas es que el aparato utilizado esté homologado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y que sea operado por personal de un organismo competente.
Mapa de accidentología
Para realizar controles de velocidad diarios, la Guardia Urbana necesitará relevar el mapa de accidentología elaborado por la Universidad Nacional del Sur. Gustavo Mena confirmó que se realizará una "actualización" para trabajar de manera más eficaz. "Todos sabemos que los mapas de este tipo van variando", aclaró.
Conforme con la GUM
"Está respondiendo con creces a sus funciones", aseguró Mena al evaluar el funcionamiento de la Guardia Urbana Municipal (GUM), a poco de cumplirse tres meses de su funcionamiento.
El cuerpo de inspectores desempeña tareas las 24 horas, con 120 agentes, 19 vehículos y cuatro motos, dedicándose a los habituales controles de tránsito vehicular y otras acciones relacionadas con cuestiones vecinales, cuidado del medio ambiente y prevención delictiva.
"No solo venimos interviniendo en situaciones previstas sino que en este tiempo hemos sumado un conjunto de hechos "no habituales" que, de manera natural, van ampliando el campo de acción de los agentes", agregó el funcionario.
Destacó como resultados favorables el control que se realiza en los horarios de ingreso y egreso de los establecimientos escolares, la participación en los accidentes de tránsito --asistiendo a lesionados, despejando la zona y aguardando la intervención policial-- y también en casos de derrame de elementos tóxicos y contaminantes.
"También hemos sumado el control en plazas y paseos públicos, a partir de patrullajes a pie durante las 24 horas, buscando preservarlos y evitar conductas contravencionales", señaló.
Mena indicó que desde la puesta en marcha de la GUM son muchos los llamados de los vecinos solicitando la presencia de los móviles que, de manera permanente, recorren la ciudad.
"Siempre hacemos la salvedad de que no somos una fuerza policial y que incluso no estamos autorizados a transportar agentes de esa fuerza, pero nuestra presencia permite alertar movimientos sospechosos y comunicarnos con el 911 de manera inmediata. Eso percibe la gente y por eso nos reclama", indicó Mena.
Los mayores inconvenientes de los empleados de la GUM derivan --tal cual sucedía con el anterior Cuerpo Unico de Inspectores Municipales (CUIM)-- de los operativos de tránsito, donde son habituales las reacciones agresivas por parte de los conductores sancionados por distintas circunstancias.
"Por eso desde el municipio ponemos mucho énfasis en capacitar a los inspectores, de modo de generar siempre el mejor trato con los vecinos. Un agente municipal jamás debe ser agresivo, porque lo que hace es en función del interés común de todos", mencionó.
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