El gobierno de la provincia está pensando en instalar un relleno de seguridad para enterrar las miles de pilas que desechan los sanjuaninos y evitar los problemas burocráticos de conseguir un lugar donde llevarlas.
Para este año, está previsto que la campaña cierre el 30 de noviembre y hasta el momento ya se han recaudado más e 2.000 kilogramos de pilas.
El problemas es que es muy difícil conseguir un transporte interesado en hacer el traslado de las pilas desechadas hasta algunos de los dos lugares habilitados en el país, ya sea en Córdoba o en Bahía Blanca.
José Luis Espinoza, director de Gestión Ambiental, comentó que para que el gobierno pueda pagarle a transportistas y luego al lugar donde se haga el entierro, ambos deben figurar como proveedores del Estado. "No todas las empresas están interesadas en hacer el trámite", dijo.
Ante este problema, Espinoza ya empezó a buscar un lugar apropiado para crear un predio donde depositar este residuo considerado peligroso. El primer paso fue asesorarse con un equipo de geólogos que determinen cuál es la zona más segura y que no tenga napas freáticas cerca para evitar la contaminación del agua.
Espinoza aclaró que recién se han comenzado los estudios preliminares y que desconoce cuánto costará crear un lugar así, aunque contó que un lugar de depósito propio traería un ahorro al evitarse el pago a terceros.
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