En la actualidad pertenecen a un ente autárquico y sólo cobran viáticos generados por el pago de las usuarios al Departamento General de Irrigación.
Pero la iniciativa, perteneciente al diputado demócrata Aldo Vinci, no es tan fácil de realizar. Para ello habrá que modificar el artículo 387 de la ley 322 (de eso trata el proyecto) que se refiere a la administración general de aguas superficiales.
La modificación propuesta dispone que "el cargo de inspector será remunerado. La retribución será fijada por la asamblea ordinaria de usuarios en el momento del tratamiento del presupuesto anual de gastos y cálculo de recursos de la inspección. La misma se deberá acordar en función de las tareas y circunstancias especiales que atañen a cada inspección, teniendo en cuenta los parámetros técnicos, administrativos y opèrativos del servicio. El cargo de delegado será gratuito”.
Los inspectores de cauce los eligen los regantes cada dos años y sus tareas son fundamentalmente operativas y decisivas: administrar el agua de los ríos y arroyos de la provincia y encargarse de las obras previstas para tal fin.
El único dinero que cobran estos trabajadores (los viáticos) provienen del pago de las facturas bimestrales de Irrigación por parte de los regantes. Casi la mitad del importe de las facturas es destinada a las inspecciones.
Desde Irrigación indicaron que no tienen “objeciones formales o legales” al proyecto, aunque consideraron que aún modificando dicho artículo de la ley, “igualmente el Tribunal Administrativo tiene que reglamentarlo”
Comentá la nota