El fiscal del caso analiza las imágenes de las cámaras de seguridad del municipio para seguir el rastro del Fiat blanco. Uno de los heridos “al voleo” se encuentra en estado crítico.
Matías Rappazzo ya analiza esas imágenes para intentar localizar el paso del auto donde circulaban los dos o tres jóvenes atacantes que algunos testigos describen como un Fiat Duna y otros como un Fiat 147, de color blanco.
En el Hospital de Morón continuaba internado esta mañana en grave estado Alberto Ida, una de las víctimas de los atacantes, que le dispararon “al voleo” el domingo por la mañana, cuando regresaba a su casa tras comprar el diario.
"Uno de los hombres que ingresaron con heridas de bala se encuentra en una situación crítica y con respiración mecánica asistida", señaló el jefe de Terapia intensiva del Hospital Municipal de Morón al dar a conocer el parte médico. Al paciente, por las heridas de bala que recibió, tuvieron que extirparle un riñón.
Ida, un plomero y gasista de 64 años, y Carlos Alberto Moyano, un vigilador nocturno de 52 años, fueron baleados el domingo a la mañana, con pocos minutos de diferencia y a unas 20 cuadras de distancia. La principal hipótesis es que fueron víctimas de un tirador que se movía junto a un cómplice atacando gente "al voleo", una práctica que los familiares de una de las víctimas definían como "tiro al pichón".
Según testimoniaron testigos y víctimas, los agresores se movían en un Fiat blanco, uno se quedaba al volante mientras el tirador bajaba, disparaba y volvía a subir al auto para huir sin intentar otra cosa. Tampoco dijeron nada a sus víctimas.
Moyano recibió un balazo en la pierna y al menos uno más en el abdomen. Ida, a quien sorprendieron cuando iba a comprar facturas, un disparo en un pulmón y otro en el abdomen.
Hasta esta mañana, la Policía buscaba todavía sin éxito a los agresores.
Comentá la nota