El retorno del intendente Fernando Cotillo a sus actividades al frente de la comuna local coincidió ayer con una protesta de un reducido grupo de trabajadores del ámbito de la construcción, frente al edificio central del municipio.
Si bien la misma se desarrolló en forma pacífica y sin ningún tipo de incidentes, también dejó al desnudo la problemática que constantemente debe atender el gremio que nuclea a estos trabajadores (UOCRA) para mantener el nivel de ocupación en este ámbito laboral.
Quienes se manifestaron en la víspera pertenecen a la empresa Kumi, contratada por el municipio para ejecutar varias obras públicas como playones deportivos en la zona costanera y otros emprendimientos en el entorno de la Primera Laguna, algunos de ellos derivados del Programa de Mejoramiento Barrial (PROMEBA).
Sucede que algunas de esas obras ya han finalizado y otras están a punto de hacerlo, por lo cual alrededor de 13 trabajadores habían sido notificados verbalmente de que quedaban cesantes e iban a recibir sus telegramas a la brevedad.
Esto hizo que los afectados y otros compañeros que se solidarizaron con ellos fueran hasta el municipio para saber si la comuna había pagado los certificados de obra y al mismo tiempo solicitar que las autoridades intercedan para lograr una continuidad laboral.
En rigor, los mismos fueron representados por dos delegados y un dirigente de la UOCRA, Nelson Vera, quienes fueron recibidos por Juan Carlos Gómez, secretario privado del intendente.
SE ESPERA RESPUESTA
Al término del encuentro, el dirigente gremial dijo que el municipio solicitará a la empresa que analice la manera de sostener un mes más a los trabajadores afectados por la medida, hasta tanto se diagramen o proyecten nuevas obras públicas que comenzarían a ejecutarse en marzo.
Vera indicó además que en vistas de estas gestiones se espera que la citada empresa pueda dar hoy su respuesta, lo cual evitará que se incremente el índice de desocupación contra el cual el propio gremio viene luchando desde hace varios meses.
A modo de ejemplo, comentó que hasta el momento hay un registro de 312 obreros que están percibiendo subsidios en base a una suerte de fondo de desempleo y que constantemente surgen distintos tipos de inconvenientes.
Sin ir más lejos, indicó que ayer mismo se registró otro problema en una empresa que presta servicios para el Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda (IDUV), la cual tuvo que suspender a parte de su personal porque no acusó recibido del pago de certificados de obras y consecuentemente tampoco pudo abonar a sus trabajadores la última quincena.

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