Intentó un asalto en el Hospital Privado de la Comunidad , se tiroteó con la policía y huyó en remís tras robarlo.
Un delincuente es buscado por la policía local después de que intentara asaltar ayer por la tarde el Hospital Privado de Comunidad y luego robar un remís para completar su escape.
Durante el hecho el asaltante, que podría haber actuado con un cómplice, disparó contra la policía dentro del mismo nosocomio, e incluso a los tiros rompió una ventana por la que fugó. Luego de correr algunos metros sustrajo un remís y otro efectivo policial lo enfrentó a tiros. Según se especula, el delincuente resultó herido y anoche los investigadores mantenían monitoreadas las guardia médicas de las clínicas, hospitales y centros de salud barriales.
"Mi señora estaba adentro con la hermana y tuvieron que meterse en un baño porque los tiros sonaban adentro e iban de un lado a otro", dijo un hombre llamado Eduardo y graficó, de alguna manera, lo que se vivió ayer a las 14.30 en el interior del hospital sito en Córdoba al 4500.
Todo se inició con el ingreso solitario de un individuo a la planta baja, donde funcionan las oficinas administrativas y de tesorería. La presencia de un camión de caudales estacionado por la calle Córdoba da la pauta de un presunto hecho premeditado y del accionar de un grupo de delincuentes, aunque la policía solo confirmó a uno solo.
Lo cierto es que el individuo se dirigió hasta el sector de cajas y exigió la entrega de dinero, al tiempo que despojaba a algunos empleados de sus teléfonos celulares. En ese momento, según se informó oficialmente, un policía que realizaba tareas de vigilancia adicional observó la situación y dio la voz de alto, pero el delincuente lejos de entregarse comenzó a disparar.
Entre 4 y 5 disparos efectuó el ladrón contra el policía, sin herirlo, pero causando la suficiente cobertura para poder escapar. Como no había una salida libre, el delincuente disparó contra los vidrios de un ventanal y por allí logró ganar la calle.
En el exterior las detonaciones fueron escuchadas por otro efectivo policial que intervino al avistar al delincuente mientras corría hacia la calle Pringles. Aunque nadie lo vio, se sospecha que en ese momento un cómplice escapó hacia la avenida Juan B. Justo, es decir en dirección opuesta.
La persecución a pie se extendió hasta San Luis y Azcuénaga, donde el delincuente sorprendió a un remisero que se hallaba detenido con su vehículo Chevrolet Corsa. Tras correrlo a los empujones se subió al habitáculo y entonces se produjo un enfrentamiento a tiros con el policía que lo seguía. Uno de los proyectiles salidos del arma reglamentaria atravesó la puerta del lado del conductor y probablemente impactó en el malviviente, quien no obstante escapó en el vehículo tras chocar contra un Volkswagen Bora que se encontraba estacionado.
Rastreo
El remís poseía sistema de GPS y de inmediato se iniciaron los contactos con la central para poder determinar su trayecto. Mientras patrulleros de distintas dependencias se desplegaban hacia la zona del Parque de los Deportes (rumbo tomado por el remís) otros policías eran notificados de la ubicación del vehículo.
Minutos más tarde, el Chevrolet Corsa fue encontrado pero sin su ocupante en Olazar al 1500, en cercanías del predio del Inaresp, en el barrio Bosque Grande.
Los peritos trabajaron sobre el automóvil y hallaron rastros de sangre, lo cual, sumado a la ausencia del proyectil que dio contra la puerta, permitió concluir que el delincuente estaba herido. Y probablemente con una lesión severa a la altura de su región abdominal.
La fiscal María Isabel Sánchez solicitó todas las imágenes de las cámaras de seguridad tanto del hospital como de las Municipales en la vía pública. Se cree que en algún registro de video aparece el delincuente. Con ese dato se lo intentará identificar, además de que varios testigos aseguraron estar en condiciones de reconocerlo en una rueda fotográfica.
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