Lo impulsa el Instituto Nacional de Vitivinicultura junto a diputados nacionales del FPV.
El titular del Instituto Nacional de Vitivinicultura, Guillermo García, despejó dudas sobre cuál será el financiamiento del Fondo de Estabilización de Stock, proyecto que impulsa junto a dos legisladores nacionales del FPV y que busca paliar la grave situación del sector vitícola por el sobre stock. Estaría financiado por la percepción del IVA que el ente recaudador les cobra a los contribuyentes. Estiman obtener cerca de $ 900 millones.
A los fines de compensar la oferta y demanda, sobre todo en años como esta vendimia de sobre stock y precios deprimidos, el representante de esta entidad, junto con los diputados nacionales por el Frente para la Victoria, Guillermo Carmona y Anabel Fernández Sagasti, están delineando un proyecto de ley que buscará utilizar fondos del tesoro nacional para este objetivo.
El esquema impositivo delineado para dotar de dinero al Fondo funcionaría de la siguiente manera. El distribuidor de vino genérico -supermercado, autoservicio, almacén o intermediario paga un porcentaje de la percepción del IVA (pago anticipado del impuesto) a la AFIP, y que los grandes contribuyentes están obligados a retener, ya que todo régimen de retención y percepción es un pago a cuenta. Así es como al mes siguiente, el distribuidor puede deducir dicho impuesto en crédito fiscal.
Lo que cambia acá es el destino de ese dinero. Lo que busca el INV es que en lugar de que la AFIP lo destine a la caja del Estado Nacional, se derive a un fideicomiso -o fondo de compensación de precios- que se conformaría entre el ámbito estatal, Ministerio de Agroindustria -INV- y entidades vitivinícolas, similar a la Coviar.
Según aseguró García, “este Fondo podría crearse de manera inmediata a través de una resolución de la entidad recaudadora. Sin embargo, buscamos que sea por medio de una ley nacional para que este tenga continuidad en el tiempo y se cree un mecanismo específico de esos fondos. Es decir, que esa percepción, que es del Tesoro de la Nación la re direccione a un Fideicomiso público privado del sector vitivinícola”. De todas formas, esto sería actualmente un anteproyecto y no tiene estado parlamentario.
Una vez que el dinero de este Fondo esté acreditado, el objetivo es que se redistribuya a los productores -en años en el que el precio del vino y uva genérico estén bajos-, quienes percibirán un monto extra por la uva o vino que vendió en base a un valor de precio absoluto que también determinará esta mesa público-privada.
Este precio -según explicó García- estará determinado, tanto por el valor de referencia de la cerveza en góndola como por el valor del precio genérico en góndola. Es decir, para el titular del INV, el precio del vino pagado al productor debería valer 35% del precio pagado en góndola.
La diferencia entre el precio pagado al productor y el precio de mercado (establecido por medio del SIOVinos) es lo que se compensaría en plata al productor”.
Para ejemplificar, dijo que en esta cosecha el valor absoluto sería de $ 1,09 y ese monto sería lo que recibiría el productor por litro de vino vendido. Por lo que si hoy estaría funcionando, el precio por litro de vino pasaría de $ 2,74 a $ 3,93.
Actualmente el mercado vitivinícola mueve alrededor de 874 millones de litros de vino genérico. De estos, 475 millones corresponde a tetra y el resto a vinos de bajos precios.
De este modo, es que el titular del INV aseguró que en un año como esta vendimia y con este número de ventas el Fondo compensatorio buscará recaudar casi 900 millones de pesos. En base a ese monto es que buscará hacerle frente a lo que debería luego recompensar al productor para asegurarle una ganancia en años como la cosecha 2015 en la que se le pagó muy poco por la uva o el vino que vendió.

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