Su familia no tiene noticias de ella desde el pasado miércoles 10. Desde entonces buscan aTamara Alejandra Mohamed, de 17 años. Ese día, por la mañana dejó su casa de Rufino Córdoba al 1700, en el Barrio Esther de Claypole para ir al Colegio Nacional de Adrogué y de allí fue con una compañera a la casa de ésta en Glew, último lugar donde la vieron.
Los padres de la menor realizaron la denuncia en la comisaría de Burzaco. Pero aún no hay pistas certeras sobre dónde está la joven. Los familiares realizaron visitas a las casa de los compañeros y amigos con los que habitualmente se reúne y nadie sabe nada.
“Estamos pegando carteles y difundiendo su imagen por Facebook, pero todavía nada”, explicó la prima de la joven, al tiempo que solicitó la ayuda de la comunidad para encontrarla pronto.
Tamara mide 1.55, es delgada, morocha, de pelo lacio y largo. El día que desapareció vestía zapatillas blancas -tipo botitas-, un jean oscuro, un buzo marrón con un dibujo de un corazón roto; y estaba peinada con un rodete.
DATOS. “Estamos desesperados. No sabemos qué hacer”. Gisela Nagera nunca estuvo mucho tiempo sin ver a su prima. Sin embargo, en esta oportunidad ya son seis días sin verse. Y peor aún: sin saber nada de ella. La última información que tienen de Tamara es que en la noche del miércoles de la semana pasada se tomó el colectivo de la línea 510 que va hasta Burzaco. Desde ese entonces todo es misterio y dudas.
Según relató Gisela, Tamara se peleó con la mamá y se fue de su casa. “Lo que sabemos es que fue al colegio en Adrogué, buscó a una compañera y se fueron hasta su casa en Glew”, dijo. Y si bien negó que la discusión haya pasado a mayores, fuentes cercanas a la adolescente aseguraron que la madre le pegó una cachetada antes de abandonar su hogar.
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