Ayer fueron sepultados los restos del malogrado vecino hallado muerto el lunes en la casa que habitaba en la primera cuadra de la calle San Martín. La carátula de la causa no ha variado.
La investigación es dirigida por el fiscal Walter Vicente, titular de la UFI 4, quien no estableció cambios en la nominación de la Instrucción Penal Preparatoria (IPP): “Averiguación causal de muerte”. Esto significa que a 48 horas del hallazgo del cuerpo de Cristian José Etcheverry (38) no se ha podido establecer fehacientemente si se trató de un suicidio o si lo mataron.
Como se adelantara en la víspera, alrededor de las 11 del lunes, se generó inquietud porque las luces de la casa (foto) estaban encendidas y los postigos de una de las ventanas que dan a la calle, abiertos. Además, nadie respondía cuando llamaron a la puerta. Por eso la Policía ingresó forzando la puerta del costado en compañía del padre del muchacho. Lo encontraron muerto en el patio; tenía un cuchillo de hoja angosta y mango de madera clavado en el pecho y el rostro cubierto de sangre. Este último detalle alimentó las versiones que corrieron en las horas subsiguientes afirmando que el cuerpo, además de la puñalada, tenía un golpe en la cabeza o un tiro o las dos cosas. Hasta se afirmaba “… había un arma tirada cerca del cadáver”.
El relato oficial
Hay mucha reserva impuesta por la delicada naturaleza del episodio. Tanto si se estableciere que se trató de un homicidio como que cobraran firmeza las hipótesis que apuntan al suicidio.
Lo cierto es que “… no hubo golpe en la cabeza ni impactos de bala, sólo el cuchillo clavado en el pecho que terminó perforando un pulmón; esto provocó una copiosa hemorragia por boca”, fueron los datos concretos recabados ayer por La Opinión de fuentes policiales.
Otros detalles conocidos extraoficialmente afirman que la hoja del cuchillo entró de arriba hacia abajo y corroboran que no se observó, ni en la casa ni alrededor del cuerpo, ninguna huella de violencia.
Etcheverry habría muerto entre 48 y 36 horas antes de ser encontrado. De hecho en el parte fúnebre se anota que el deceso se produjo el sábado. Es posible que la fuerte helada que cayó el lunes a la madrugada –el cuerpo estaba al aire libre- haya dificultado establecer más precisiones.
Lo que sí trascendió es que el malogrado vecino no habría muerto enseguida, pero no tuvo posibilidades de pedir auxilio.
Hay una prueba que sería clave para despejar la incógnita ¿suicidio u homicidio? Referencia para las huellas que puedan hallarse en el mango del cuchillo que era propiedad del occiso.
Cristian Etcheverry estaba casado y tenía tres hijos, pero hace tiempo que vivía con sus abuelos ya fallecidos. En los últimos tiempos no se le conoció ocupación fija; se sabe que padecía algunos trastornos de conducta que en por lo menos una ocasión, derivaron en una internación transitoria en el hospital Orellana.
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