El espacio trabaja en la prevención y atención de las adicciones. A un año de su creación, autoridades municipales evaluaron positivamente su funcionamiento y señalaron que el desafío es poder adaptar la infraestructura edilicia para poder sumar servicios. Encuestas revelan un alto nivel de satisfacción por parte de la comunidad.
“El Centro de Día Terapéutico ‘Padre Galli’ surgió en 2012 cuando viajamos con el entonces intendente Gutiérrez a La Plata para reunirnos con el subsecretario de Adicciones para abrir un espacio terapéutico para reforzar lo que estaba funcionando en Pergamino; acordamos armar una estructura física y un convenio para que nos financiara el equipo técnico. Con el correr del tiempo y ante la falta de respuestas de la Provincia, el intendente tomó la decisión de hacerlo con presupuesto propio y ahí se puso en marcha”, recordó.
“A un año de funcionamiento estamos conformes con lo que se está realizando, la tarea es valorada por las instituciones y la comunidad”, planteó Fernández y señaló que de cara al futuro se está analizando la posibilidad de ampliar la estructura edilicia y crecer en atención.
Consultado sobre la posibilidad de conseguir recursos de la Provincia para este proyecto, Fernández sostuvo que se han establecido algunas conversaciones a nivel regional, pero dadas las dificultades financieras de la Provincia aún no se ha obtenido una respuesta. “No obstante, el año próximo haremos los contactos respectivos para ver si podemos hacer algún convenio para la financiación del equipo técnico”.
No se descarta nuevamente el uso de recursos municipales: “Es oneroso sostener una estructura de este tipo en la órbita municipal, pero este tema ha sido tomado como una política de Estado”.
Balance
Marcos Carini, por su parte, comentó que se realizaron encuestas para evaluar las distintas actividades del Centro y refirió: “La imagen es muy buena y las encuestas de satisfacción así lo señalan; hemos logrado resultados muy importantes en la mayoría de nuestras actividades, en una escala de 1 a 5 -donde la medida más baja es 1 y la más alta es de 5- hemos obtenido un promedio de 4,44 en todas las áreas”.
“El desafío es cómo hacer para mantener este nivel de satisfacción”, refirió Carini y planteó que muchos de los objetivos que se alcanzaron este año, tuvieron que ver con “haber escuchado lo que la comunidad necesitaba y adecuado nuestros servicios a eso”.
Con respecto al futuro, indicó que la idea es darle continuidad a la tarea: “Este año más de 750 jóvenes participaron de los talleres, hemos agregado la consulta ambulatorias y fortalecido nuestras acciones de Centro de Día, trabajamos en la capacitación de docentes y logramos armar un equipo capacitado para dar soporte y continuidad a las tareas realizadas, estamos muy conformes y una de nuestras fortalezas son los recursos humanos”.
Valores
Consultado sobre el nivel de satisfacción expresado en las encuestas, destacó que es similar tanto en los chicos como en los familiares y en los referentes de las instituciones con las cuales trabajó el Centro.
Alentado por este resultado que permite un balance promisorio, Carini destacó que la mayor satisfacción es la respuesta de los chicos que concurren al Centro de Día. “El grupo y los valores que tiene son la principal herramienta para intervenir con los chicos y esos valores se han ido modificando desde la creación del Centro”.
Al respecto, consideró que es el mismo grupo el que ejerce una presión con los valores internos y que esos valores fueron construyéndose a lo largo del año: “En marzo o abril era difícil porque si bien iban al Centro, internamente había ciertos valores que consolidaban el consumo como filosofía de vida; hoy eso ha cambiado y cuando alguien dice que consume es el mismo grupo el que sanciona esa actitud”.
“Este es un centro terapéutico, hay que estar todo el tiempo y el acompañamiento no es de un profesional en un grupo de 10 chicos sino de muchos profesionales trabajando con todos los chicos donde lo individual cuenta”, planteó y señaló con satisfacción que “en general dejan de consumir al poco tiempo de estar en el Centro”.
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Por último Carini destacó que “el estándar de satisfacción que tenemos es la realidad” y que el desafío es aumentar la cantidad sin resignar la calidad.
“Ojalá podamos duplicar el dispositivo de atención, generar nuevos objetivos de la demanda de la comunidad”, señaló Carini y aprovechó la oportunidad para agradecer el compromiso del equipo de trabajo y el acompañamiento de la gestión a la tarea del Centro.
“Armamos esto cuando no había modelos, hoy somos referencia. Pero lo más importante es lo que el Centro significa para los chicos, así que estamos muy conformes y muy comprometidos, este es un trabajo pero es más que eso, es una experiencia en la que ponemos el cuerpo y las emociones y realmente quienes formamos parte de este proyecto estamos muy comprometidos en querer ayudar a los chicos”, expresó
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