Habría participado del crimen de Aldo Riquelme, ocurrido en 2014 en Ruta 11 y 92. Lo atraparon en Paraguay, con droga
En los primeros días de mayo lo detuvieron en la frontera paraguaya de Alto Paraná con una carga muy difícil de explicar -847 kilos de marihuana-, aunque en este momento no es ése su principal ni único problema. Investigadores platenses que lo buscaban por un crimen ocurrido hace poco más de un año lo localizaron en la cárcel del país vecino y ya formalizaron el pedido de extradición para que vuelva a la Argentina a rendir cuentas.
Fuentes oficiales lo identificaron como Isabelino Cardozo Brites, de nacionalidad paraguaya y 20 años, quien aparece imputado -junto a dos hombres más- por el homicidio de Aldo Riquelme (29), ocurrido el 17 de febrero de 2014.
LLUVIA DE BALAS
Por lo que figura en la causa, aquel día la víctima mantuvo un entredicho con otro hombre en la puerta de una bailanta de 604 entre 117 y 118, después de que vio cómo agredían a un conocido suyo.
Riquelme se acercó y preguntó por qué lo estaban golpeando, lo que habría enfurecido al atacante. Y “se la agarró con él. Le dijo `querés saber por qué le pego` y comenzó a insultarlo y maltratarlo”, agregó por aquellos días un allegado a Aldo.
Los investigadores presumen que Riquelme se defendió y, si bien a los pocos minutos se fue del lugar en un Peugeot 208, el acusado lo siguió en un Sandero, donde iba acompañado por otros sujetos. La persecución terminó en el semáforo de ruta 11 y 92 con una lluvia de balas.
Riquelme -que manejaba el coche- recibió un impacto fatal en la nuca, mientras que uno de sus acompañantesAbel Rivero Celada (24) fue alcanzado por cuatro proyectiles en la espalda y Víctor Almada González (26) resultó lesionado como consecuencia del impacto del auto (ya fuera de control) contra un semáforo. Pese a la gravedad de las heridas, estos últimos dos se salvaron.
En las horas posteriores al crimen de Riquelme fue demorado un sospechoso, aunque luego se probó que al momento del ataque a tiros estaba en otro lado. El quedó libre. Y la causa, sin detenidos.
Bajo la instrucción del fiscal Alvaro Garganta los policías del gabinete de Homicidios de la DDI se pusieron a recorrer las inmediaciones de la bailanta en busca de vecinos y testigos con ganas de hablar, además de cámaras que hubieran registrado las distintas secuencias: la pelea en la puerta del boliche, la persecución y el tiroteo.
“No se pudo identificar al autor de los disparos, pero sí a los ocupantes del auto y se determinó que todos participaron del hecho”, informó un allegado al caso.
Con la información de que los sospechosos eran paraguayos y viajaban frecuentemente a ese país, donde, entre otras cosas, tienen parientes, los investigadores pidieron la colaboración de la Superintendencia de Evaluación de Información para la Prevención del Delito, Departamento de Inteligencia Criminal, que confirmó que Cardozo Britez había salido del país.
Con el pedido de captura nacional e internacional a través del Departamento de Enlace Iterpol, los detectives comenzaron a rastrearlo por distintas vías, hasta que lo encontraron alojado en la penitenciaría de Encarnación.
Estaba a disposición del Juzgado de Garantías Nº 4 de Paraguay y la Fiscalía especializada contra el Narcotráfico Nº 2 de Paraná en la causa “M.P.C. Carlos Allion Rojas López y otros s/ supuesto hecho punible c/ ley 1340/88 y sus modificaciones”, ya que lo habían encontrado con 847 kilos de marihuana, según la Policía.
Le notificaron entonces que quedaba detenido, además, por “homicidio”, a disposición del fiscal Alvaro Garganta y el juez Juan Pablo Massi, de La Plata. Por exhorto, ellos pidieron la extradición del imputado a la República del Paraguay, a través de la Suprema Corte bonaerense. Ahora resta esperar.
Comentá la nota