Las autoridades del zoológico están en campaña para traer otro elefante de Buenos Aires o de Mendoza.
“Hagamos fuerza”, pidió Daniel Villarreal, director técnico del Zoológico, como un gesto para alentar la llegada de un nuevo animal.
Cuando se murió Taruca (tenía 75 años) se la consideraba un mamífero entrado en la ancianidad, por lo que sus cuidadores sabían que tarde o temprano la elefanta dejaría de ocupar el espacio central que tenía en el jardín de los animales.
Las primeras semanas desde que falleció fueron de duelo, se recibieron cartas y dibujos de los niños, que hoy son guardados como recuerdo, según nos contó el biólogo. Estuvo 20 años en el escenario, tras haber tenido un paso de actuación en el circo Orfei, lugar de donde fue liberada para un mejor cuidado en el zoológico.
Transcurridas las primeras semanas de su ausencia, las autoridades iniciaron la búsqueda de otro animal que pudiera estar en un espacio abierto, a metros de los visitantes y de gran peso, de acuerdo con las dimensiones de este refugio que está en el área central. Así fue que se comenzó una búsqueda de otro mamífero que esté dentro de las posibilidades económicas del jardín, por lo que ya se descartó la exportación de un animal debido a que los costos en dólares hacen imposible una compra. Ante esta situación, los directivos enviaron cartas a los zoológicos de Buenos Aires y Mendoza para llegar a un entendimiento vía canje, préstamo o adquisición.
“La idea es que sea otro elefante, más joven. Taruca ya estaba viejita. Es un animal muy carismático y estamos trabajando para ver cómo podemos tener un elefante. Es un espacio que no puede quedar vacío”, enfatizó el director. “Su ausencia se nota, hasta en la calle, en el taxi, muchas veces la gente me pregunta cuándo volveremos a tener un elefante. Fue muy fuerte. Ya pasaron 12 años que no tenemos una jirafa y todavía me dicen cuándo habrá otra”, se sinceró Villarreal.
La suerte está en las manos de los zoológicos de Buenos Aires o Mendoza y en que estén dispuestos a un envío a precio razonable. Por eso Villarreal, insistió: “Hagamos fuerza”.
En la espera por un nuevo ocupante, los empleados del zoológico preparan el recinto para acondicionar el espacio para un mamífero más joven, teniendo en cuenta que al principio suelen ser malhumorados. En los últimos días recibieron charlas de un especialista en la cría de elefantes de México, que les dio algunos consejos.
Los candidatos. Una de las opciones podría llegar de Buenos Aires, donde hay tres elefantes hembras:dos africanas y una asiática. Tienen la particularidad que nunca salen juntas a la vista de la gente. Esto se debe a que la asiática fue traída del circo Rodas en 1994 y comenzó a competir con las otras. En el circo la hacían bailar y hacer una cantidad de cosas que le forjaron un carácter complicado, por lo que tienen dormitorios separados.
Justamente, esa diferencia entre los animales es lo que alienta a los cordobeses para que puedan mandar uno de estos elefantes. En Mendoza hay tres y la más conocida es la hembra Kenia, que se hizo famosa por tomar agua fuera de los piletones permitidos.
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