De Burzaco a Tecnópolis: El año que los metalúrgicos también fueron artistas

De Burzaco a Tecnópolis: El año que los metalúrgicos también fueron artistas
Los representantes de la empresa formaron parte del espectáculo nocturno que presentó la compañía Fuerzabruta durante la muestra Tecnópolis –que reabrirá en 2012-. Con una imponente puesta en escena, diez obreros metalúrgicos de la Fundición San Jorge, mostraron su habilidad y experiencia al arrojar hierro fundido a más de 1300 grados contra una enorme pared de metal, creando una pared de fuego.
La pared, presentada como un homenaje al trabajo, la perseverancia y la eficiencia, fue una de la máximas atracciones de la muestra Tecnópolis, pero sus protagonistas proceden de muy cerquita, son los trabajadores de la empresa de Fundición San Jorge de Burzaco, que participaron de esta imponente experiencia.

Luis Sánchez -dueño de la Fundición San Jorge- junto a su hijo, Walter, se siente orgulloso de ser uno de los protagonistas de La Pared de Fuego. “Primero nos llamaron para hacer unas piezas artísticas. Cuando llegamos nos mostraron dos videos: uno chino y otro del bicentenario norteamericano. Me preguntaron qué me parecía, si pensaba que podíamos hacer eso”, dice en relación a los primeros acercamientos con Diqui James, creador y director del colectivo artístico Fuerzabruta. Tras mucho evaluar los cómo de la cuestión que incluía –básicamente- arrojar la colada de la fundición contra una inmensa pared, y pese a mucho cavilar sobre participar del espectáculo, Luis se convenció y hoy asegura con orgullo que “a esta altura de mi vida, es como un premio que he tenido”, asegura el metalúrgico que ya lleva 56 años en el rubro.

Su hijo, Walter, cuenta cómo fueron los primeros pasos en el diseño previo a este gran espectáculo que ya fue visto por más de cinco millones de personas desde el inicio de la muestra tecnológica: “Primero nos pidieron que diseñáramos dos hornos para el espectáculo y, después que los hicimos, nos preguntaron si podíamos manejarlos nosotros. De repente mi papá se animó a tirar, lo seguí y se dieron cuenta de que se necesitaban personas de la fundición”. Ese fue el inicio de esta travesía que ya lleva más de 60 presentaciones.

La Pared de Fuego, contó con verdaderos metalúrgicos que aceptaron con ansias ser parte del espectáculo que asombró por su belleza y fuerza. Pablo Lovera, de 32 años, es uno de los trabajadores de San Jorge, que formó parte de la presentación: “somos fundidores y pensamos que siempre íbamos a fundir. Estamos acostumbrados al oficio en la fábrica, nunca se nos ocurrió que trabajaríamos sobre un escenario, ser artistas de algún espectáculo”.

Con la práctica y la sucesión de las presentaciones, los metalúrgicos, conocedores del material con el que trabajan y el fuego que los funde, han modificado los modos de arrojar el hierro para lograr mejores efectos explosivos.

Aunque, en la escena todo se respeta, incluso el “vestuario”, así los fundidores no utilizaron la clásica indumentaria de fundición, sino que se vieron envueltos en trajes de seguridad ignífuga, con toda la protección que necesitan para resguardarse del fuego, pero que permiten una mayor movilidad y con un poquito de glamour.

UN DATO

El país pionero fue China, donde hace 500 años se implemento la tradición de lanzar hierro fundido contra muros como antecedente de los fuegos artificiales.

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