Los socialistas abrieron fuego contra el nombramiento del joven Jean Sarkozy, de 23, como presidente del organismo que administra uno de los mayores barrios de negocios de Europa. La Defense está situado en las fronteras de París.
Jean Sarkozy, que cursa actualmente su segundo año de derecho, está por ser nombrado presidente del EPAD, la estructura pública que administra el barrio de La Defense, una zona de torres y oficinas visibles desde la Avenue des Champs Elysées, que consta de 160 hectáreas, abarca tres millones de m2 de oficinas y alberga unas 2500 empresas que emplean a 150.000 empleados. La EPAD, que maneja un presupuesto de dos mil millones de dólares, fue dirigida por Sarkozy padre entre 2005 y 2006. Jean Sarkozy ara las tierras que llevaron a su padre a la cima del poder. La Defense está en el departamento de Hauts de Seine, dentro del cual está el distrito de Neuilly sur Seine, la plataforma local que propulsó a Sarkozy a la escala nacional. Desde junio de 2008, Jean Sarkozy es consejero general de Neuilly sur Seine y dirige el grupo regional de la Unión para un Movimiento Popular (UMP), el partido-máquina electoral que llevó a Nicolas Sarkozy a la presidencia francesa.
Este fin de semana y ayer, los socialistas abrieron fuego contra ese nombramiento. Si Jean Sarkozy "no tuviera el apellido que tiene, ¿ocuparía el lugar en el que está hoy en día?, se preguntó el domingo la dirigente socialista Ségolène Royal, rival de Nicolas Sarkozy en las elecciones presidenciales de 2007. La nota irónica la puso el ex primer ministro y ministro de Economía socialista Laurent Fabius, quien declaró: "Nos hace falta un jurista, Jean Sarkozy cursa el segundo año de derecho. Hace falta alguien que conozca bien los negocios, estoy seguro de que llena las condiciones". "El sector inmobiliario de la región parisina es oro negro. Hay dinero detrás y hay intereses detrás", sostuvo el diputado socialista Arnaud.
Montebourg, quien puso sobre el escándalo la palabra explosiva cuando dijo que este probable nombramiento, más allá del "nepotismo, es la destrucción desde el poder del espíritu republicano".
El tema se politizó con la perspectiva cercana de las elecciones regionales, que se llevarán a cabo dentro de cinco meses. En ese contexto, otro diputado socialista, Manuel Valls, consideró que el nombramiento era una forma de que el "clan Sarkozy recupere la caja fuerte" regional. La derecha puso el escudo delante de los ataques. El diputado Patrick Balkany salió al paso diciendo: "A los 22 años, Jean Sarkozy tenía mucho talento. Y puedo decirle que a los 23 tiene quizá todavía más que su padre a su edad". Jean Sarkozy se pronunció recién ayer sobre estas críticas. "El Príncipe Jean" –así lo llama la prensa británica– resaltó que "diga lo que diga, haga lo que haga, siempre me criticarán. (...) Si tuviese que ser juzgado a la luz de los comentarios amputados, de las críticas y de las mezclas de las que soy objeto, seguramente me condenarían a cadena perpetua". Como suele ocurrir en estos escándalos de corte más bien tercermundista, aparece alguien con cierto sentido del humor. Un diputado del partido centrista Movimiento Demócrata (Modem) lanzó una petición por Internet en la que aconseja al joven Sarkozy que "renuncie a La Defense y termine sus estudios".


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