Bullying: un fenómeno cada vez más visible en Formosa

Bullying: un fenómeno cada vez más visible en Formosa
Un caso conmocionó a la sociedad misionera cuando se conoció la noticia de un chico de 14 años que se suicidó víctima del bullying, según se desprende de la carta encontrada en su habitación.
El menor terminó con su vida arrojándose al vacío desde un noveno piso de un edificio de Posadas, provincia de Misiones y por estas horas aún se intenta establecer si este tipo de agresiones comunes entre los jóvenes que van desde burlar, chistes, palabras discriminatorias, hasta golpes pudo haber sido la causa.

Al tomar estado público este suceso, en Formosa varios padres y docentes se manifestaron “preocupados” ante este medio porque aseguran saber de “casos graves y cada vez más profundos” en el ámbito escolar de la ciudad.

El Psicopedagogo e integrante del Equipo del Servicio Técnico Interdisciplinario Central (SETIC), Jorge Gómez, dialogó con Radio Uno y El Comercial para alertar sobre una realidad que en palabras del profesional “está presente en los colegios locales”.

“Es una realidad que siempre nos golpea y a veces no llegamos a tiempo”, afirmó el entrevistado quién agregó que los casos muchas veces no permiten tener un accionar eficaz del equipo de contención debido al escaso numero de los funcionarios: “Nos dedicamos a hacer trabajos en grupo.

Observamos que los chicos se sienten aislados, no hablan con los compañeros y se excluyen”, resaltó Gómez.

El profesional fue consultado sobre cual es la reacción de los padres de los jóvenes y explicó que no siempre estos se acercan al equipo de ayuda mientras indicaba también que la detección de los problemas psicológicos de los alumnos deben ser detectados por los docentes o los profesionales del equipo: “El de la familia es una pata muy importante porque es clave para el fortalecimiento de ellos. Trabajamos con talleres con los chicos y los profesores”, dijo.

Las redes sociales

“Cuando se trabaja, se logra revertir la situación porque los chicos se dan cuenta del daño que producen. Con los talleres no los acusamos sino que les indicamos que producen daños y les marcamos como regresar”, indicó mientras era consultado por las actitudes de los agresores y si estas son traídas desde sus domicilios.

“Tiene que ver mucho con las redes sociales y la televisión. Eso nos preocupa y vemos mucho la utilización de los celulares para grabar las agresiones”, resaltó Gómez, detallando que la facilidad del acceso a la tecnología para los jóvenes permite que las agresiones y acosos puedan ser fotografiados y ser incluso exhibidos en redes sociales.

Ante estos hechos, el profesional destacó la importancia de los familiares en el acompañamiento de los jóvenes, tanto aquellos agredidos como también los agresores, porque hay casos reiterados en el que los damnificados sufren de soledad y que tratan de compensar su situación con una computadora: “Las redes sociales cumplen un papel importante en la formación de nuestros hijos”.

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