Por bullying, en sólo un año, crecieron un 60% las consultas psicológicas

Especialistas aseguran que la mayoría de los niños que llegan al consultorio, son víctimas de compañeros agresivos. Sólo un 30 por ciento de los agresores asiste a la consulta.

Los gravísimos hechos de violencia en el ámbito escolar que se dieron en nuestra provincia generan, en la actualidad, una gran preocupación entre los padres de los adolescentes, así como también entre los docentes. Esto motivó a que las consultas psicológicas sufrieran el notable incremento del 60 por ciento, aproximadamente, en los últimos meses, de acuerdo con lo informado por los especialistas. Los mismos explicaron que, en la mayoría de los casos, son las víctimas del acoso escolar quienes asisten a terapia para superar los ataques.

“La gravedad del caso se refleja en la actualidad en los consultorios. Lo que antes era un motivo menor por lo que los padres traían a sus hijos a terapia, hoy se convirtió en una de las principales causas de que el niño requiera atención especializada. En el último mes, podemos decir, de acuerdo con lo experimentado, que las consultas por violencia escolar crecieron hasta un 60 por ciento”, analizó la Lic. Ana Gálvez.

Y agregó: “Son las víctimas las que consultan o hacen terapia ya que, como consecuencia de los ataques de sus compañeros, experimentan sentimientos de miedo y no quieren volver a clases. Sufren al suponer que pueden ser atacados nuevamente”, explicó.

La psicopedagoga se lamentó de que “tristemente la provincia no ha quedado al margen de la ola de violencia que impera actualmente en sus distintas manifestaciones”.

“Estamos en un momento en el que se debe acompañar a los chicos, lo que implica al menos una vez cada quince días estar en la escuela, aunque sea por el solo hecho de preguntar por nuestros chicos”, alertó la especialista.

El rol de los padres

En tal sentido la Lic. Gálvez exhortó a los padres y a los docentes que hablen del tema con los chicos, como una manera de incentivar la toma de conciencia y así activar los mecanismos de prevención.

“La mejor forma de prevenir el acoso y la violencia escolar es conversarlo con todos los alumnos y hacer un control en los distintos ámbitos del establecimiento educativo, como por ejemplo el patio durante los recreos, los baños, el quiosco, etc. Igualmente, los padres deberán responsabilizarse cuando los chicos salen de la escuela”, recalcó.

Además, para abonar su teoría, la licenciada Gálvez explicó que en psicología se habla de que el comportamiento humano está guiado por ciertos pasos, que los adolescentes y jóvenes en la actualidad los han obviado.

“Todas las personas actúan primero con un deseo, luego el análisis, luego la reflexión y por último la decisión. Hoy en día, los chicos saltan del deseo a la decisión de un solo paso. Quieren agredir a un compañero y lo hacen, quieren agredir a un profesor y lo hacen. No analizan ni reflexionan”, especificó la especialista.

Finalmente explicó que “un niño agresivo, seguramente fue víctima o vio en su hogar hechos de violencia, lo cual despertó en él una necesidad de actuar de la misma manera, sin sentir que esté haciendo lo indebido. En la casa nacen los perfiles de los niños”.l

Comentá la nota