Con muy buenos rendimientos, arrancó la cosecha de maíz en el Partido de Pergamino

Con muy buenos rendimientos, arrancó la cosecha de maíz en el Partido de Pergamino
Los pocos cultivos que fueron sembrados temprano “están rindiendo unos 10.000 kilos o superándolos”, aseguró el ingeniero agrónomo Julio Lieutier, asesor del Grupo Crea. Ya se levantó el 15 por ciento con un rendimiento promedio de 90 qq/hh.

Gracias a la humedad preponderante en la región núcleo es bueno el estado general de los cultivos, aunque las bajas temperaturas están afectando a la tasa de crecimiento y desarrollo de algunos maíces tardíos y a la tasa de llenado de la soja. “Con un 15% de avance de la cosecha, el maíz arroja hasta el momento un promedio de 90 qq/ha. La cosecha de soja de primera es incipiente, con un 5% de avance y un promedio esperado de 34 qq/ha”, señala la Guía Estratégica para el Agro, el informe semanal sobre los cultivos elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

La actual semana fue un período con buenas precipitaciones y temperaturas bajas, teniendo en cuenta la época del año. Los acumulados de lluvia, si bien no fueron abundantes, fueron muy homogéneos en toda la región, salvo algunos sectores del extremo sudeste de Córdoba. El núcleo más significativo fue en la localidad de Lincoln, en la provincia de Buenos Aires, donde se registraron 56,8 milímetros. En el resto de la región los acumulados se mantuvieron entre los 30 y 50 milímetros semanales. Analizando las temperaturas máximas se puede ver que fueron relativamente bajas a lo largo de todo el período, salvo algunos días aislados en que treparon algunos grados, llegando a valores de entre 30 y 34º C. En cuanto a las mínimas se observa que, en promedio, se mantuvieron entre 10 y 12º C, siendo inferiores a los valores normales, pero muy similares a las de la semana pasada. El registro más bajo fue de 8° C y se midió en la localidad de Chacabuco, en la provincia de Buenos Aires.

Con las condiciones presentadas se observa que las reservas hídricas han mejorado en la mayor parte de la región núcleo, y es muy bueno el estado de recuperación de los cultivos luego del golpe que significó el pulso seco de enero y parte de febrero. A pesar de esto, todavía hay zonas en las que se observan características de sequía, especialmente sobre el extremo noroeste de la provincia de Buenos Aires y el extremo sur de la provincia de Córdoba.

Luego de las lluvias del fin de semana se retomó la cosecha de soja de primera, para la que se proyecta hasta el momento un rinde promedio de 34 qq/ha en la región. Las sojas de segunda y las de siembras tardías están en estados que van desde plena floración a llenado de granos, en buen estado general aunque con mucha variabilidad entre lotes.

Similar situación se presenta en el maíz, que lleva un 15% de avance de cosecha con un promedio de 90 qq/ha y muestra una muy buena respuesta a las lluvias en los sembrados en fechas tardías.

Los cultivos que continúan definiendo rendimientos, tanto de soja como de maíz, están muy dependientes de las temperaturas que ocurran de acá en adelante, en los días restantes de este mes y el próximo, ya que un descenso brusco podría acelerar o directamente cortar el ciclo de los sembrados, sobre todo en caso de presentarse heladas tempranas.

En ese sentido Julio Lieutier, asesor del Movimiento de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Crea), señaló que debido a que en agosto se registraron 200 milímetros, en octubre 300 milímetros y continuaron las lluvias hasta mediados de diciembre, “el maíz que se pudo sembrar temprano es poco y ese maíz temprano precipitó la entrega por esa falta de agua que tuvimos hasta mediados de febrero”. Sin embargo, “los rindes que están saliendo sobre cosechado son muy buenos, tal vez se anticipó la cosecha una semana pero son cultivos de muy buen rinde, de mucha cantidad de espigas, los que están rindiendo unos 10.000 kilos o superándolos”, consideró el profesional.

El ingeniero agrónomo sostuvo que si hubo algo que caracterizó a esta temporada de maíz y soja fue la gran variabilidad del clima: “En la zona de Arrecifes, San Antonio de Areco o Capitán Sarmiento hubo más excesos que en Pergamino. La sequía ocurrida entre el 20 diciembre y el 10 ó 15 de febrero afectó más a Pergamino que a esas zonas. Entonces desde el punto climático esta campaña agrícola fue todo un lío, porque veníamos con un pronóstico de ‘El Niño’ intenso, arrancó en agosto, siguió en octubre con 300 milímetros (tres veces lo que llueve normalmente) y en diciembre dejó de llover, al igual que en enero y mediados de febrero. Así que hay una gran variabilidad en cuanto al clima y a zonas”.

Julio Leutier consideró también que en la zona Crea, entre un 40 y un 50 por ciento del maíz se sembró tarde, se pasó a la segunda fecha, de principios de diciembre, obligadamente por falta de piso en septiembre-octubre: “Esos maíces arrancaron mal porque no tuvieron agua los primeros 40 a 50 días, así que ahí habrá rendimientos de distinta variabilidad. En lo que respecta a soja de primera también ocurre algo similar: el 50 ó 60 por ciento de la superficie se sembró en fecha, fines de octubre a principios de noviembre, mientras que el resto se sembró desde noviembre hasta enero por la falta de piso”. Estos datos del ingeniero agrónomo se apoyan en un relevamiento del Grupo Crea: “El promedio de la fecha de siembra de soja está 30 días atrasado respecto del óptimo (fines de octubre), por lo tanto hay un abanico de situaciones desde fines de octubre a principios de enero. Ese atraso en términos de rinde potencial implica una caída, veremos cómo termina en realidad. No obstante lo que se sembró en fecha está muy lindo”.

Al ser consultado sobre si a la hora de cosechar tanto la soja como el maíz fuera de término podrá haber sorpresas, Julio Lieutier respondió: “No sabemos qué ocurrirá con la faltante de agua de parte de diciembre y enero. De aspecto, son plantas de buena cantidad de nudos y de chauchas, pero en términos generales los rindes disminuirán. Por ejemplo la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó la cosecha de soja en 48,5 millones de toneladas contra 50 millones anunciados la semana pasada”.

La cosecha fina

En lo que respecta a la campaña de la cosecha fina también hubo un potpurrí: “La entrega del trigo y la cebada también se precipitaron debido al clima, hizo madurar muy anticipadamente a los cultivos, explicó Julio Lieutier, que agregó que eso implicó una merma del 50% de rendimiento: “Se esperaban 5.000 kilos y el promedio anduvo alrededor de 2.500 a 3.000 kilos; y también hubo mucha merma de calidad, muy bajo peso hectolítrico”. El profesional fue contundente: “La cosecha fina fue un verdadero desastre” y como costado positivo señaló que esa precipitación de los cultivos de trigo y cebada permitió, para quien pudo hacerlo, siembras muy tempranas de soja de segunda. “Esos cultivos están buenísimos”, comentó.

En palabras del asesor de Crea, esta merma del 50 por ciento de rinde más un 10 a 25 por ciento en precio significó para el productor un “agujero” financiero y económico muy serio: “En campo alquilado se necesitan rindes muy buenos de soja de segunda para cubrir la pérdidas del trigo y salir hecho; y en campo propio se producen agujeros financieros”. En el caso de los productores con los que Lieutier está en contacto, “un 40 por ciento de la previsión de soja, si los rindes son buenos, es deuda comercial que hay que pagar; además hay que usar soja para pagar los fletes de entrega a puerto más cosecha. O sea que fácilmente más del 50 por ciento de la cosecha que está por llegar ya está comprometida, ya tiene un destino que es pagar deudas, y el resto el productor deberá financiarse”.

Posiblemente a fines de mes comience a pleno la cosecha de soja de primera en Pergamino y su zona de influencia, es en esas semanas cuando recién se dilucidarán los enigmas sobre los efectos que produjeron las abundantes precipitaciones de fines del año pasado y la sequía de comienzos de éste.

Comentá la nota