La pedagoga opina que el proyecto es un avance. Pero reconoce que faltó debate en las escuelas.
Alicia Carranza, docente de posgrado de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) intervino en el debate de la confección del anteproyecto. La pedagoga clarificó algunos puntos polémicos y destacó como positivo “el compromiso de los estudiantes secundarios”.
–¿Cuál fue la posición de la UNC en torno al debate sobre la educación religiosa?
–Desde la Universidad pedimos que se clarifique el artículo 11, inciso E. La antigua Ley de Educación establecía como derecho de los padres que sus hijos reciban educación religiosa. Nosotros pedimos que se agregue no sólo la palabra ‘opcional’, sino también ‘extracurricular’. Nos parece importante que la religión sea dictada fuera del horario escolar. La educación debe ser laica. Finalmente quedó sólo la palabra ‘opcional’. La Legislatura deberá mejorar la redacción.
–¿Qué plantea el anteproyecto respecto de las pasantías?
–Los artículos 64 y 65, referidas a la educación técnico-profesional, promueven convenios con empresas, organizaciones no gubernamentales y cooperativas, entre otros. Me parece que esto es un avance. No hay posibilidad de que las empresas se aprovechen de los pasantes, porque en el artículo 66 aclara que la experiencia tiene que estar controlada por los docentes.
–¿Cómo será la participación de las empresas?
–El anteproyecto regula los recursos que el Estado recibe de otras jurisdicciones o de la comunidad. Quiere decir que si una empresa decide donar fondos para una escuela lo puede hacer. Eso no significa que tenga injerencia en lo curricular.
–¿Qué valoración hace de las tomas en las escuelas?
–Desde una visión general y abstracta, me parece promisorio que los estudiantes se interesen por la educación pública. Se dicen tantas cosas negativas de los estudiantes que esta respuesta es altamente significativa. No estoy en condiciones de valorar lo que plantean en particular, ya que no me he reunido aún con ellos. Pero me da la impresión de que escuelas están en mal estado. Habrá que seguir dialogando para ver cómo mejorarlas. Con respecto a la ley, creo que el ámbito de discusión no debe ser una asamblea sino los cursos, en diálogo con los profes.
–¿Ellos dicen no hubo suficiente tiempo para debatirlo?
–Es cierto que fue poco el tiempo de discusión; podría haberse extendido un poco más. A la ley hay que mirarla con mucha atención; sobre todo en la semántica. Esa fue nuestra posición como Universidad Nacional de Córdoba.
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