La tucumana, que desde 2002 busca a su hija desaparecida por una red de trata, llegó a la provincia a recibir un reconocimiento de la UNSJ.
-¿Qué sintió al recibir el reconocimiento de la UNSJ?
-Es un orgullo muy grande recibir el Honoris Causa de una universidad. Para mí, estas cosas son situaciones inolvidables. Estoy muy agradecida porque me acogieron maravillosamente y me siento muy conmovida por el recibimiento de la gente de San Juan, el gobernador Gioja y todos los otros funcionarios. Además, por el cariño que me dieron todos.
-¿Cómo ve el trabajo que hace San Juan en relación a la trata?
-Es bueno que San Juan haya empezado a decir no a la trata. Todos los días tenemos que decir no a este delito contra las personas y veo que esta provincia está dispuesta a unirse a mi lucha. Es que, ver que otros también luchan contra este delito me llena de fuerza y hacen que me sienta reconfortada. Y con el compromiso de crear una sede de la fundación hace que comencemos a concientizando en todos lados. Además, ver que el estado se hace cargo de estas tareas es muy importante. Porque tiene que estar presente, como lo está haciendo. Y eso, mas el reconocimiento de la gente me llena de fuerza para seguir luchando contra este delito.
-Esta no es la primera vez que viene a la provincia. ¿Qué sintió en este viaje?
-Estuve en 2004, llegué a San Juan porque teníamos el dato de que a mi hija la habían traído para acá. Pero cuando llegamos Marita ya no estaba. Y desde hacía mucho tiempo tenía ganas de volver a esta provincia. Y ahora, estoy segura de que voy a volver a San Juan a seguir trabajando y a unirme con las chicas del Foro no a la Trata, todos los jóvenes, las mamás y papás sanjuaninos, para que entre todos podamos defendernos contra este delito.
-¿Por qué es importante la sede de la fundación?
-Cuando yo empecé nadie me dijo qué tenía que hacer. Ni con quién podía o no hablar y confiar. Por eso me parece importante informar a la gente y asistir a las víctimas. Para mi descubrir la red de trata fue muy fuerte, angustiante y desesperante. En ese momento yo lloraba, gritaba y pataleaba porque no podía creer que esto existía. Nunca había escuchado hablar de esto, por eso digo no me voy a callar. Voy a gritar para que todos sepan que esto existe y que tenemos que defender a nuestras hijas.
-¿Qué le recomienda a la gente?
-Hay que hablar de este delito para hacer una prevención. Hay que enseñar todas las técnicas que usan para capturar a las víctimas y hay que informarse. Además hay que tener en cuenta que sin cliente no hay trata. Mientras haya gente que consuma, la demanda de mujeres va a seguir existiendo. Tenemos que concientizar a los hombres para que no asistan a esos lugares, que no vayan a dejar el dinero de sus familias para que estos delincuentes se vuelvan más ricos. Si ni si quiera les dan de comer a las mujeres que explotan. Esa una de las principales luchas que tenemos que difundir, porque como dije sin clientes no hay trata.

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