Con humor, Román Martínez se refirió al hecho de que sus goles siempre sirvieron para ganar o empatar, nunca para perder. Un volante auténtico con mucho sentido de la realidad.
“No lo sabía. En lo personal es positivo saber que cada vez que marqué goles el equipo no perdió. Todo lo que ayude para sumar es muy bueno. La estadística no le llevaba pero está bueno que cada vez que me equivoco el equipo sume”, reconoció con humor.
A la hora de referirse a las críticas, reveló: “Las críticas duelen, molestan, no ayudan ni son productivas. Pero son parte de este juego. Las tendré que aguantar. Duelen por parte de todos, hasta de mi familia. Soy muy frontal y el primer autocrítico, a veces por demás. Eso igual no va a cambiar mi forma de ser y de jugar”.
La irregularidad del campeonato quiso que Estudiantes esté a seis puntos de la cima, impensado algunas fechas atrás, pero para el volante la lucha está en otro lado. “Estamos lejos. Quedan cinco fechas, quince puntos, y la distancia es de seis puntos. Tienen que jugar entre ellos y nosotros con San Lorenzo. Pero estamos lejos, es la realidad. Nuestro objetivo no pasa por ahí y no estamos tan cerca. A la vez, es cierto que el campeonato es tan irregular que uno no puede saber qué puede pasar en dos fechas”, analizó Martínez.
El cimbronazo que significó la derrota ante Argentinos, fue determinante para este reverdecer justo a tiempo. “Nos dimos cuenta que teníamos que dar un poco más porque hay material. El técnico varía según el rival pero tenemos un plantel para darnos cuenta que podemos tener más puntos en este campeonato. Y saber que no somos menos que nadie”, reveló el volante.
De esa famosa charla quedó como saldo una arenga dentro de la cancha unos instantes antes de comenzar el partido: “Nos juntamos para afirmar conceptos y saber que tenemos que salir muertos de la cancha. Sea cual sea el resultado, tenemos que dejar todo. Eso nos va a ratificar que dimos lo máximo, aunque no hayamos ganado”.
Después del buen rendimiento ante River, Román no quiere dejar el equipo. “Quiero seguir, no sé lo que pasará esta semana. Trabajaré como siempre y de la mejor manera para que vea que quiero seguir esforzándome y ayudando al equipo. La decisión, después, la toma el entrenador”, admitió.
Y más por estar con Verón al lado: “Jugar con Sebastián (Verón) es un placer porque se te hace todo más fácil. Quiero estar entre los once y ayudar el equipo en la posición que me toque. El entrenador ve que en ese puesto le puedo rendir y trato de hacer lo mejor”.
Pese a los cuestionamientos de la prensa, puertas adentro el plantel está convencido del proyecto de Mauricio Pellegrino. “Creemos en el trabajo del entrenador desde que llegó. La intención siempre está, obvio que el rival también juega y hay que saber que por momentos puede salir y por otros no”, expuso el volante.

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