Las precipitaciones significarían un alivio ante las condiciones de sequía.
Primero se registraron lloviznas que, con el paso de las horas, se transformaron en nieve. Alrededor de 50-60 cm es el nivel de precipitaciones medido.
La tendencia para el trimestre invernal es positiva, ya que hay un “leve incremento de precipitaciones en todo lo que es alta montaña en general”, nos decía el Ingeniero Raúl Bessa, miembro de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas de San Rafael.
“Esto no es la solución a la sequía, pero es un avance”, comentaba con respecto al caudal de nevadas en la Cordillera. Un punto positivo para destacar es que este año se adelantó el proceso, ya que según consta en los registros, el año pasado la primera precipitación de estas características se dio a partir del 20 de mayo.
La perspectiva en cuanto a nevadas es buena para esta temporada de invierno 2014. Si se producen las condiciones necesarias en primavera, es probable que este verano aumente el caudal de los ríos.
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