BUDANO: "SI NO HAY USUARIOS, NO HAY TRATA DE PERSONAS"

Charla con la presidente CMEZ, Marcela Budano, quién participó en la ciudad de Mar del Plata del II Foro Internacional sobre los Derechos de las Mujeres trata y tráfico de personas en contextos actuales, con dos testimonios de mujeres colombianas, y disertantes de México, Uruguay, Suecia, Nigeria, EE.UU, Paraguay y Argentina.

Crudo relato de la experiencia vivida en el Foro Internacional de Trata de Personas, acá la charla entre nuestro periodista y Marcela Budano, presidente de Mujeres Empresarias de Zárate. Marcela, nos contó que "Fueron dos jornadas extensas, importantes y sobre todo, aprendimos muchísimo. No solamente con la trata y el tráfico de persona con fines sexuales, sino también de explotación laboral", el diálogo con Daniel vogel en el programa Con Zeta de radio EL DEBATE.

EL DEBATE: Marcela, contanos ¿Cómo fue elForo?

MARCELA BUDANO: "Mirá... hubo oradores de: Nigeria, Estados Unidos, Canadá, México, Uruguay. Y las experiencias testimoniales (porque el foro comenzó con experiencias testimoniales), fueron de dos chicas, víctimas de trata, de Colombia. Los testimonios fueron desgarradores. La primera, que era Marcela Loaiza, relató cómo fue llevada de Colombia, engañada, por supuesto, a Japón; ella era bailarina y supuestamente la contratan para bailar, y cuando llega a Japón, le quitan el pasaporte, queda de forma ilegal, y la obligan a prostituirse.

Cuando una ve todo ese contexto, y que ella esté parada frente al auditorio contando todas las cosas que vivió (porque no solamente hay maltrato físico, sino, maltrato psicológico), y lo que a mí me llamó la atención, ya que yo desconocía sobre el tema, es que siempre llegan a través de una amiga. Yo pensaba que la captación era diferente.

E.D.: Claro, uno cuando escucha ilegal, cree que es en la calle, que la levantan y la secuestran o algo por el estilo y no es así.

M.B.: No, la mayoría de los casos, o por lo menos los que vimos, es por medio de una amiga, que le cuenta que gana cierto dinero haciendo tal cosas (que realmente no es lo que hacen), y una vez que llegan, le sacan el pasaporte, le sacan el documento. Ellas quedan indocumentadas en el país al que arribaron.

E.D.: Quedan abandonadas, porque no conocen la lengua, y además, ilegalmente, quedan sometidas absolutamente a la voluntad de quienes la han llevado

M.B.: Si, no conocen la lengua y quedan a voluntad de quienes las secuestran. 

Además de eso, inmediatamente, lo que hacen es endeudarlas. Les generan una deuda una vez que quedan indocumentadas, que tienen que saldar, por eso, las raptan por uno o dos años, durante los cuales tienen que cancelar su deuda. Pero, para cancelar la deuda tienen que salir con “consumidores” (aprendimos que no son “clientes”, sino, “consumidores”) y del dinero que ellas reciben, les queda un porcentaje pequeño y a la vez, tienen que pagarles a su captor.

E.D.: ¿Cómo logra esta chica, Marcela, salir de ese calvario?

M.B.: Por un consumidor fijo, que después de varios meses él entendió que estaba ahí en contra de su voluntad, y entonces, planifica una salida donde ella se va con él, él lleva otra ropa y  en una peluca en una estación de servicio ella se cambia, y de ahí, camina, porque no estaba muy lejos de la embajada de Colombia.

Cuando llega a la embajada, quería explicar todo lo que había vivido, lo que le estaba pasando, y no le salían las palabras. Estaba tan shockeada por el sólo hecho de saber que estaba a punto de ser liberada.

E.D.: Con el riesgo de saber que la pueden levantar, que no saben si está hablando con alguien que es cómplice y todo  lo que significa eso.

M.B.: Claro. Te cuento el testimonio de ella porque fue muy impactante para todo el auditorio. Inclusive, el gobernador, al final lo resalto, porque ella, en el transcurso que fue secuestrada, en un momento comentó que no quería vivir más, entonces, se negaba a prostituirse y la golpeaban, y pensó que golpeándola, la iban a matar.

E.D.: O sea que se hacía golpear.

M.B.: Si, pero queda desfigurada, dos costillas fisuradas, y vive. Entonces, ella dice que ni siquiera había conseguido su objetivo (que era morirse, en ese momento).

E.D.: Esto está vigente en todo el mundo, porque en argentina hay chicas de todos los países latinoamericanos, y suponemos que en otros países latinoamericanos debe haber chicas argentinas que padecen esto.

M.B.: Esto es un tráfico mundial. También estuvieron del ministerio público de Paraguay, que encargan de la trata de personas, y comentaban que el país que recibe mayor cantidad de chicas paraguayas en Latinoamérica, es Argentina.

E.D.: ¿Y qué se hace ante esta terrible realidad?

M.B.: Lo que aprendimos es que primero hay que concientizar, como decíamos, sin “consumidores” no hay trata, después, las leyes, la aplicación de las leyes, que los delitos sean condenados. Que alguien que secuestra a una chica tenga una condena mayor. También estuvieron fiscales de La Plata contando que se ha conseguido cerrar varios prostíbulos en La Plata, Mar del Plata, y de varias zonas de la provincia de Buenos Aires. Y la conclusión del foro es que, el flagelo es un flagelo mundial. No es que hay países ricos y países pobres, pero si, Latinoamérica es proveedor de los países del primer mundo. Pero creo que con la concientización, porque la explotación con fines sexuales existe hace muchos años, pero la laboral también.

E.D.: Con la experiencia que has adquirido en semejante seminario, me imagino la riqueza de tus conocimientos, hay una frase que dice: “no tiene la culpa el chancho, sino, el que le da de comer”, y voy por este lado: es cierto que no deben existir “consumidores”, ahora, la política, vía policía, se financia también con la prostitución, como con el juego o la droga.

M.B.: Esa es la parte de la corrupción. Te comento otro testimonio que hubo de una chica colombiana que en su caso la llevaron a Panamá y la policía que está en el aeropuerto (o sea, la de migraciones), estaba involucrada en el tema. Ella llega y el mismo policía le sacó el pasaporte y queda indocumentada.

E.D.: ¡La estaban esperando!

M.B.: Claro, ella espera en el aeropuerto, un policía le pide el pasaporte, y como decía turista no se por cuánto tiempo, eso ya indicaba que estaba en ese país para trabajar en la prostitución.

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