La búsqueda de los porqué de la caída

El vicepresidente de la empresa Sol Líneas Aéreas, Juan Nyffenegger, sostuvo que el avión que cayó en la provincia de Río Negro no sufrió "ninguna" falla técnica "ni aborto de despegue" en algún vuelo anterior al que se precipitó en el paraje de Prahuaniyeu, contrariando lo dicho por el secretario general de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), Ricardo Frecia. Además, el funcionario de Sol aseguró que "no existen indicios" sobre las causas del accidente. La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) investiga el siniestro y no se pronunció sobre lo ocurrido. La aeronave llevaba tres tripulantes y 19 pasajeros, ninguno sobrevivió al accidente.

El directivo, en diálogo con la prensa en el aeroparque metropolitano "Jorge Newbery" de la Ciudad de Buenos Aires, indicó que la compañía cuenta con una flota de "seis aviones Saab" y el que cayó en Río Negro era un modelo "del año '87, '88", de "alta calidad" y "permanentemente monitoreado por la ANAC", la Administración Nacional de Aviación Civil. Además, subrayó que los pilotos Juan Raffo, de 45 años, y Adriano Bolatti tenían "experiencia", eran "muy meticulosos" y estaban "en plena capacidad de sus actos".

Respecto al siniestro, manifestó que "está sujeto a investigación" y la compañía "está disponible a la autoridad con toda la colaboración que estamos prestando". En ese sentido, adelantó que "no existía mal tiempo pero tampoco quiero adelantar datos. No existen indicios" sobre las causas.

Por último, el funcionario agregó: "Estamos consternados, realmente estamos pasando un momento muy difícil y en esta etapa estamos fundamentalmente abocados a asistir a los familiares y allegados de las víctimas y de quienes tripulaban nuestro vuelo".

El vuelo 5428, que cubría la ruta Córdoba-Mendoza-Neuquén-Comodoro Rivadavia y había despegado a las 20.08 de anoche de Neuquén para emprender la última etapa del viaje. El vicepresidente de la compañía confirmó que una de las tripulantes de la nave, identificada como Jessica Fontán, de 25 años, es oriunda de Rosario, mientras que el piloto y el copiloto eran de la provincia de Córdoba.

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