Eduardo Bruzzeta, titular de la dirección de Inspección General del Municipio, manifestó Radio Brisas que “ya evitamos la contratación de cinco salones de fiestas y un local nocturno y ahora tenemos el dato de que los chicos se están moviendo en bares de playa o zonas gastronómicas”.
Además precisó que “es un tema que está trascendiendo la mera transgresión porque hablamos de la integridad física y la vida de nuestros chicos. Hacen fiestas donde no hay mayores presentes y el titular de los establecimientos, en muchos casos, se ve engañado”.
En tal sentido, Bruzzeta explicó que “esta moda se importó desde Capital Federal y tenemos muchas denuncias por estas reuniones de jóvenes que se realizan como previa antes de ingresar en el último año del colegio secundario. A través de un mayor de edad alquilan un salón. Esa persona dice que va a ser una reunión familiar y después los menores terminan consumiendo bebidas alcohólicas en horarios no permitidos. Al final de cuentas llegan al colegio en muy mal estado físico y embriagados, por lo que también tuvimos que notificar a los colegios”.
“Es un tema a solucionar socialmente. Los padres le tienen que permitir salir pero bajo algunos condicionantes, como la hora de llegada a casa, el lugar en el cual se van a reunir y si hay o no presencia de mayores. Además, que los chicos caigan en un coma etílico o lleguen al colegio al día siguiente borrachos y en mal estado, es una cuestión fundamental en la que tenemos que trabajar padres y autoridades”, dijo.
Este tipo eventos de se pueden denunciar a través de los teléfonos de Inspección General al 499-6664/6684 o bien al celular de Ruidos Molestos, 156 20 45 74, siempre después de la medianoche.

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