Una mujer fue maniatada en un asalto perpetrado por cuatro delincuentes, ayer, a las 8.30. Robaron unos 1.500 pesos, alhajas y una chequera. "Tenían mal el dato", esbozó el dueño del predio rural.
Aún conmocionada, la víctima, María Papaleo, relató a Democracia el violento episodio que le tocó vivir: "Recién había desayunado y estaba sola en el campo. Entonces vi a tres delincuentes armados y con su cara cubierta en la cocina. Me pedían que les entregara la ‘plata grande’".
Los delincuentes se violentaron cuando la víctima les entregó una suma muy inferior a la que pretendían. Entonces le pidieron que abriera la caja fuerte y que entregara "el dinero que se encontraba en la oficina". Sin embargo, según manifestó Papaleo, en la casa no hay caja fuerte ni una oficina. Fue en ese momento cuando la ataron y le taparon la cara con un almohadón.
Tras revolver la vivienda durante veinte minutos y no encontrar la suma que buscaban, los tres delincuentes partieron raudamente por el campo. Allí los esperaba un cómplice, en un Citroën C4, también encapuchado y armado.
"Evidentemente tenían mal el dato", esbozó Colonel, dueño del campo asaltado.
Antecedentes
Este es el tercer robo que sufren en el predio en cuestión. El último, ocurrido en 2010, también fue violento y los delincuentes se alzaron con una suma mayor.
La denuncia fue realizada en la Comisaría Segunda de nuestra ciudad. Al cierre de esta edición, no había detenidos por el hecho.
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