Brutal golpiza al dueño del kiosco Carlito

Brutal golpiza al dueño del kiosco Carlito
Fernando Alaniz, propietario del negocio situado en la esquina de Siria y Borges, fue víctima anoche, pasadas las 22, de una salvaje agresión, por la cual debió ser asistido médicamente.

Fernando Alaniz, propietario del kiosco Carlito, situado en la esquina de Siria y Borges, en el Barrio Belgrano de nuestra ciudad, fue víctima anoche, pasadas las 22, de una salvaje agresión a golpes, por la cual debió ser asistido médicamente.

Aparentemente, el comerciante, que estaba junto a su esposa, habría sido agredido por un familiar, que luego se dio a la fuga, aunque al cierre de esta edición no estaban claros los motivos del hecho.

Una versión, que no pudo ser confirmada por este diario, aludía a que el ataque tendría relación con al homicidio de Karen Campos, empleada del kiosco que fue asesinada de un disparo de arma de fuego en medio de un despiadado asalto, el 9 de marzo último, y por el cual el agresor fue condenado recientemente, en un juicio abreviado, a la pena de 15 años de prisión.

El caso de Karen Campos

En el fallo, los jueces resolvieron “condenar a Juan Carlos Ledesma, argentino, nacido el 6 de enero de 1990 en Maipú, provincia de Mendoza, hijo de Manuel Pérez y de Mónica Ceferina, indocumentado, de estado civil soltero, con último domicilio en la calle Camino del Resero, casa N° 10, Barrio Progreso de esta ciudad de Junín, a la pena de quince años de prisión, inhabilitación absoluta por el mismo término y costas, en virtud de resultar coautor penalmente responsable del delito de Homicidio en ocasión de robo, agravado por el empleo de arma de fuego”, y autor responsable de los delitos de abuso de arma, amenazas agravadas, daño y portación ilegal de arma de fuego de uso civil, por hechos acaecidos el día 2/10/2011, en Junín, de los que resultara víctima Juan Esteban Araya, todo en concurso real”.

Pocos días después del homicidio, Ledesma confesó que disparó contra Campos, pero dijo que no quiso matar a la adolescente.

Según la autopsia, Campos recibió el tiro en la región derecha del tórax, sin orificio de salida, y el proyectil le lesionó un pulmón y la arteria aorta, lo que le produjo una hemorragia interna y su muerte.

El asesino escapó junto a un cómplice que lo aguardaba fuera del local a bordo de una moto y toda la secuencia del crimen quedó grabada por las cámaras de seguridad internas y externas que tiene el kiosco.

El crimen generó la misma noche del sábado y al día siguiente marchas de vecinos en reclamo de más seguridad, en las que hubo ataques con piedras y bombas incendiarias contra distintas dependencias oficiales como la Comisaría Segunda, Tribunales, la Biblioteca Municipal y dos entidades bancarias.

Durante el segundo día de incidentes, los investigadores detuvieron al primer sospechoso, un adolescente de 17 años, cuya condena aún no fue dada a conocer.

En el escrito, los jueces afirmaron: “Consecuentemente, encuentro suficientemente acreditado con el grado de certeza requerido en esta crucial etapa procesal que en la ciudad de Junín, siendo aproximadamente las 21.30 del 9 de marzo de 2013, dos sujetos de sexo masculino, uno de ellos menor de edad, circulaban a bordo de una motocicleta marca Motomel CX 150 de color negra, estacionando la misma en la esquina de calles Siria y Romero Ferrara de dicho medio, quedando el joven menor de edad a bordo de la misma a fin de prevenir sobre la posible presencia del personal policial y/o eventuales transeúntes y para asegurar la posterior la fuga, ingresando el restante sujeto, mayor de edad, al comercio del rubro maxikiosco denominado “Carlito” sito en calles Siria y Borges de dicho medio, exhibiendo un arma de fuego tipo revólver, calibre 32, exigiendo a las empleadas de dicho comercio que le entregasen el dinero de la recaudación, intentando en ese momento una de ellas, Karen Daiana Campos, defenderse de este sujeto extrayendo de la parte de abajo del mostrador una picana eléctrica que tenían en el local para defensa, a fin de aplicarle una descarga al agresor, no llegando a tal fin, pues casi paralelamente a ello, y con el objeto de procurar su cometido, este sujeto efectúa un disparo con el arma de fuego, impactando el mismo en el pecho a la víctima, provocando las lesiones descriptas a fs. 15, las cuales provocaron la muerte de la joven momentos más tarde en el HIGA local por paro cardio-respiratorio traumático secundario a lesión pulmonar y aórtica por proyectil de arma de fuego, para luego, ya sin resistencia alguna por parte del resto de las empleadas del comercio, y portando consigo parte del dinero existente en la caja registradora del comercio, darse rápidamente a la fuga junto al sujeto menor de edad que se encontraba aguardándolo en la otra esquina a bordo de la motocicleta”.

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