Más interesado en la contienda electoral que en avanzar con las obras hidráulicas que la ciudad necesita, el intendente Pablo Bruera distribuye dentro de una bolsa “anti-lluvia” sus boletas de campaña, de cara a las Primarias del próximo domingo.
Se acercan las Primarias Abiertas y los candidatos afinan la llegada de boletas a cada hogar de la ciudad, para que el domingo a la hora de ir a votar, el ciudadano tenga su boleta en mano y no pierda tiempo dentro del cuarto oscuro.
Bajo esta premisa desde el oficialismo fueron por más y ante la posibilidad de que llueva en los próximos días, embolsaron las boletas partidarias bajo la esperanza de que ni siquiera un factor climático como la lluvia, pueda afectarlas.
A la par, el Jefe Comunal mira de reojo el pronóstico del clima y prende velas para una tormenta no le dificulte aún más el panorama electoral, el cual a raíz del notable crecimiento que tuvo la candidatura de Florencia Saintout, ya está bastante complicado.
Es que claramente, cualquier tipo de lluvia intensa podría dejar en evidencia que a más de dos años de la trágica inundación en la que más de 89 vecinos perdieron su vida, poco se ha hecho por mejorar el sistema de escurrimiento del agua de lluvia en la ciudad.
A esto hay que sumarle la falta de limpieza y mantenimiento de los desagües pluviales, los cuales en esta época del año siguen estando “cargados” de hojas secas de los árboles.
Y por si fuera poco, la ausencia de un plan de alerta temprana en la Ciudad es lo que más podría afectar al intendente, que tiene a todo su equipo de gobierno trabajando intensamente en la campaña electoral, capacitando fiscales y realizando actos partidarios que le permitan lograr la re-reelección.
Por eso, mientras los platenses con cada tormenta recuerdan aquel trágico 2 de abril de 2013 y rezar para que nada malo vuelva a ocurrir; el intendente Bruera se aboca a distribuir sus boletas en bolsitas de nylon, no vaya a ser que se mojen.


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