Así lo hizo saber el titular de Bromatología de la Municipalidad de San Luis, Hugo Piola, quien señaló que la medida se tomó a raíz de problemas en la cadena de frío. Donde se detectó mayores problemas fue en el pescado congelado, que no llegó a la casilla sanitaria con la temperatura adecuada.
Ante la proximidad de la Semana Santa y teniendo en cuenta el tradicional incremento del consumo de pescado, Hugo Piola, director general de Bromatología, brindó detalles de los controles y de las advertencias para reconocer la calidad de los productos. Al respecto, el funcionario indicó que las inspecciones no sólo se realizan en las pescaderías y en locales de venta de pescados envasados y restaurantes, sino también en los vehículos de transporte donde ya fueron detectadas varias irregularidades.
“A fines de marzo comenzamos con los controles, sobre todo a los vehículos de transporte de pescados con el fin de asegurarnos de la calidad de la mercadería que ingresa y hemos detectado algunas falencias en las temperaturas”, explicó Piola.
En este sentido, señaló irregularidades en la cadena de frío sobre todo en los productos congelados tales como las hamburguesas que en algunos casos presentan temperaturas de 5° C, cuando deberían conservarse a 0° C. En todos los casos se procede al decomiso.
En tanto, aclaró que no se han detectado mayores inconvenientes en los productos frescos que deben transportarse a razón de 1 kilogramo de hielo por cada 2 kilogramos de pescado.
Falta de procedencia
Seguidamente, el bromatólogo señaló otra de las irregularidades detectadas en los controles y precisó que algunos productos no consignaban la procedencia por lo que, a pesar de encontrarse en buenas condiciones, también fueron decomisados.
“Algunos transportistas saben que la mercadería que llevan no tiene procedencia y tratan de evadir la Casilla Sanitaria, de este modo entregan la mercadería sin el sello del control municipal”, indicó el funcionario advirtiendo que todos los comerciantes deben controlar la legitimidad de la mercadería que reciben.
Finalmente, el funcionario señaló que tanto el pescado como los moluscos y los crustáceos constituyen una importante fuente de proteínas que pueden y deben cumplir la finalidad de actuar como alimento básico para el ser humano. “Desde su captura y hasta el expendio debe existir una correcta manipulación y tratamiento de conservación”, destacó.
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