En este verano, los pancheros y choripaneros que no tengan cómo comprobar dónde compraron la comida que venden perderán toda la mercadería si les cae una inspección de Bromatología.
La principal novedad de este año será que los inspectores revisarán toda la comida que tenga cada puesto. Al vendedor le solicitarán que compruebe dónde fue elaborada la comida que está vendiendo para verificar si le está comprando la materia prima a un fabricante autorizado por Salud Pública.
"Hay gente que compra chorizos caseros o pasta de carne molida de las fabricas de embutidos y con eso hacen los choripanes y hamburguesas. Esto está prohibido porque esta carne no fue controlada y puede causar serias enfermedades", explicó el funcionario.
En el caso de que el puestero no tenga cómo demostrar de dónde sacó su mercadería, los empleados de Bromatología estarán en condiciones de retirale las cosas y destruir la mercadería.
Este es el primer año que se aplica esta medida. Tomba aclaró que hasta el año pasado sólo se labraba un acta y hasta se procedía a inhabilitar los puestos, pero luego la gente los volvía a abrir. Ante la insistencia de los infractores, ahora el gobierno les quitará la mercadería para que directamente no tengan nada para vender.
Helados y agua
Paralelamente, Bromatología comenzó una serie de controles en fábricas de helados y en empresas de agua mineral. Estos son los otros rubros en los que suben las ventas durante el verano y es por eso que el gobierno intensificó los controles.
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