El jefe comunal destacó la necesidad de trabajar en forma integrada de cara al futuro. El acto se concretó en la Sala “Alfredo Albino Ponte” del Cuerpo Deliberativo y en la ocasión el Jefe Comunal estuvo acompañado por los integrantes del nuevo gabinete municipal que a partir del día de hoy comenzó a cumplir funciones.
“Buenos días Señora Presidenta del Concejo Deliberante, Señores Concejales, siempre es grato volver a casa, que me ha tenido como miembro de este Concejo durante mucho tiempo y como Presidente. Hace cinco años me recibió en un momento difícil de la ciudad, justamente el 1 de abril del 2006 cuando regresaba de Alemania para asumir una responsabilidad que no es política, sino ciudadana ante una situación absolutamente difícil que atravesaba la ciudad en términos de gobernabilidad, de ruptura de los lazos éticos y sociales que la vinculan a sus gobernantes con sus representados, y donde muchos de los que están aquí presentes, y por eso quiero empezar con un agradecimiento como bahiense, pusieron el hombro para que la ciudad recupere un cauce del cual nunca se tendría que haber apartado.
Quizás lo unifico en un partido centenario que gobernó esta ciudad como la Unión Cívica Radical durante mucho tiempo; quizás también como usted me puedo olvidar de algunos otros sectores que sin lugar a dudas han ayudado, de más está decir que el espacio al que pertenezco fue un puntal fundamental en esto. Nos pusimos la camiseta de Bahía Blanca en aquella época y todavía nadie se la sacó.
Quizás siempre haya algún grado de tentación para hacer priorizar el interés individual o haya algunos sectores que no ven otro camino que el propio, yo no veo otro camino que el colectivo, que el conjunto, y el camino y el trabajo de equipo; por eso la mejor manera de recordar estos cinco años para nosotros fue apostar a un cambio para corregir errores, para mejorar lo que estuvo bien hecho y por eso también vale el agradecimiento a los que antes integraban este cuerpo que están aquí presentes y que ahora integran este gabinete, haciendo un proyecto similar al mío de alguna manera, asumiendo la responsabilidad del día a día desde otro lugar.
A usted Señora Presidenta la felicito, quizás la gran mayoría de la gente no tenga la posibilidad de conocerla, sí en los sectores barriales que son los que usted generalmente transita, pero sabemos que usted es una persona de origen humilde que ha arribado a la función pública con un claro objetivo vocacional.
Estos cinco años sin lugar a dudas son un espacio de balance pero no me voy a extender en los balances porque pueden aburrir y porque lo importante es lo que viene y el futuro que uno deja plasmado.
Entiendo que quizás en este proceso uno puede mostrar que Bahía en algunas cuestiones ha modificado positivamente su diseño, sus espacios públicos, su figura como ciudad y su proyección.
Voy a dar algunos datos meramente enunciativos. Cuando vemos reflejadas en las calles algunas obras que eran emblemáticas desde hace mucho tiempo, debemos reconocer que se han podido concretar por el apoyo de este Concejo Deliberante y con un trabajo integrado con la Provincia y con la Nación.
Como bahiense siento satisfacción y quiero compartirlo con ustedes.
La terminal de ómnibus sin lugar a dudas era parte de esos emblemas pendientes, de una agenda que hago propia y de exclusiva responsabilidad, pero que tuvo seguramente décadas de postergación por factores o circunstancias que no vale la pena pensar, pero el que asume la responsabilidad tiene que absorber esa demanda y tratar de ejecutarlas. Demandas que pasaban por una necesidad de una terminal, un aeropuerto, de accesos renovados, de agua y cloacas.
Usted Presidenta viene de la zona norte, ha caminado mucho ese sector, sabe lo que fue la demanda del Colector Irupé durante mucho tiempo.
Los vecinos de General Cerri también efectuaron el reclamo por décadas y hoy esa localidad cuenta con esta obra que cubrirá más del 90%. Sabemos todo lo que implicaba la Tercera Cuenca, trabajar en el abastecimiento de agua y de buscar fuentes alternativas o complementarias a las existentes y hoy podemos ver que en cuanto a la cobertura de redes de cloacas se pasó de un 68% a un 88% casi un 90% de cobertura en la ciudad.
Podemos ver que en materia de agua se paso de un 71% de cobertura de extensión de red a un 90%, y muchas de esas cosas se han podido hacer con un trabajo integrado con cooperativas, conformadas por gente que estaba desocupada y que pudo agarrar el pico y la pala para prestar un servicio público y a su vez vivir con dignidad.
Parece que a veces uno puede destacar las obras emblemáticas, pero el bahiense medio cuando sale 20 cuadras a la redonda del centro de la ciudad lógicamente que todavía ve dificultades y no pocas, pero también ve que hay realidades distintas que se empezaron a construir. Desde lo social la mortalidad infantil se redujo en casi dos puntos, la mortalidad materna también, desde lo social podemos destacar que un centro comunitario como era el Centro San Roque que tenía 40 egresados por año y estaba en crisis y en quiebra, hoy tenemos una escuela municipal de oficios que contiene a casi 1400 chicos a los que les damos la oportunidad de aprender un oficio, de estudiar algún tipo de capacitación y que pueda permitir conjuntamente con la Oficina Municipal de Empleo una articulación y una salida laboral.
Hemos trabajado fuertemente con la responsabilidad social empresarial en esta materia.
Hay seguramente datos objetivos que se pueden mostrar como son las obras básicas en construcción, como es el nuevo rediseño del Plan Director de Ingeniero White, como son los temas urbanísticos con los que ustedes han colaborado mediante su voto, por ejemplo el Plan Director de Cerri, de Ingeniero White, quizás tengamos algunas cuestiones pendientes, pero yo quiero destacar las positivas más que todo.
Tal vez falte todavía un plan o una política de estado de pavimentación que estoy dispuesto a volver a dialogar y a discutir, espero que juntos podamos ponernos la camiseta de Bahía, como lo hicimos hace cinco años, para que las calles que transitemos tengan el asfalto que necesitamos.
También quiero que el rediseño del centro de la ciudad en materia urbanística sea una cuestión que ahora, en este periodo de sesiones ordinarias, volvamos a discutir, a tratar de tener un equilibrio entre el progreso, las inversiones, la seguridad jurídica y la necesaria sustentabilidad que tiene que ver con la convivencia con el vecino, con el vivir en paz, con el no verse permanentemente asediado por los ruidos o por la irrupción de edificios y no generen en los servicios cotidianos un malestar permanente de imposibilidad de vivir con calidad de vida que uno pretende.
Creo que todo es posible sin pensamos en una ciudad no en términos maniqueos, no en términos de blanco y negro, no en términos de Boca – River; sí bajo un principio rector que nos unifique.
Y ese principio rector pasa por plantearnos objetivos, y los objetivos tienen que ver con los objetivos del futuro; los objetivos del futuro tienen que ver con una agenda; y esa agenda no hay que perderla.
Esa agenda es la agenda del progreso, la agenda de Bahía Blanca como un polo de desarrollo en materia industrial, en materia agroalimentaria, y que tiene otras instancias para desarrollar, absolutamente positivas, como alguna propuesta del diputado Tunessi de un parque plastiquero, como la posibilidad de seguir articulando la ciencia y la tecnología y la innovación productiva como se está haciendo desde hace décadas y que con un impulso del estado, nuevo, renovado, a través del Ministerio de Ciencia y Tecnología Nacional, y con la Agencia a nivel local podemos impulsar y reimpulsar. Por eso también agradezco a las universidades que son parte de nuestra identidad y de nuestra idiosincrasia.
La agenda del futuro implica poner una ciudad en movimiento, como se la ha puesto a través de la cultura y del deporte.
Algunos asocian, tanto la cultura como el deporte, a los tiempos que uno utiliza en los escasos momentos libres. En realidad, creo que en todo ser humano que pueda tener un equilibrio y una armonía, son dos aspectos vitales de la existencia.
Por eso los 25 mil vecinos que han asistido a la Noche de los Museos representan mucho más que un número. Representan la vocación de encontrarse con el arte desde otro lugar.
Por eso las 365 funciones que tiene por año el Teatro Municipal representan también celebrar que hay eventos importantes que la ciudad reúne y vincula.
Por eso los miles de bahienses que asisten durante todo el año a las Colonias de Verano, a los distintos programas que reúne la actividad deportiva en Bahía Blanca a nivel municipal, implica una ciudad que se pone en movimiento y que paradójicamente se pone en movimiento en las calles que desean mostrarse como tal y que en todas sus manifestaciones, tanto culturales como deportivas, han tenido más de 300 mil asistentes por año.
Esto implica, claramente, una demanda de la gente. Una demanda que está vinculada a la reconstitución y rearmado del espacio público, considerando que no es anónimo: es un espacio que tiene nombre y apellido y es el de cada uno de nosotros y está grabado a fuego como obligación y deber el cuidado y la preservación.
Y en ese sentido también se ha mejorado el espacio urbano con la peatonalización en el esquema del centro; la plaza Rivadavia; la Iglesia Catedral que es uno de los emblemas para unos de los credos más importante de la ciudad, no el único; la nueva remodelación del Monumento de los Israelitas, que junto a su cementerio representan también un espacio simbólico, de vinculación con su tradición y su identidad.
El Teatro Municipal como un espacio renovado, no solamente a través de su iluminación y sus butacas, sino también a través de una presencia, de un contenido y de un volumen cultural como merece esta ciudad.
La iluminación de los barrios está próxima a licitarse con una demanda pendiente de más de 3 mil luminarias que pretendemos cubrir.
Sabemos que se ha avanzado mucho en este tiempo. Cuando uno pasa del 70 % de cobertura de red de agua o de cloacas a un 90 por ciento, significa que es mucho el avance, y sabemos que el vecino lo puede ver en términos concretos; pero sabemos también que el objetivo es llegar al 100%.
Queremos llegar al 100 por ciento de esas coberturas en iluminación; nos falta poco pero hay que terminar de hacerlo porque no se puede proponer una ciudad moderna, progresista e inclusiva si el resto de los actores y de las demandas pendientes de mucho tiempo, no se concretan definitivamente.
Creo que este año es una gran oportunidad para no perder el tiempo pensando que lo ganamos.No hay salvación particular; hay una salvación colectiva. Ninguno de nosotros está aquí para quedarse en la actividad política a nivel profesional como si fuéramos profesionales de esto. No lo somos.
Creo que somos vocacionalmente destinados a tener una responsabilidad y que para estar a la altura de esas circunstancias, ese mandato y esa responsabilidad no la podemos ejercer en forma individual.
Por eso vengo al Concejo Deliberante con muchas ganas, con mucho optimismo, con la vocación y la voluntad sincera de enfatizar todo lo que podamos profundizar, sabiendo que es un camino de ida y vuelta donde quizás el que tenga mayor responsabilidad tiene que proponer y tiene que convocar.
Pero también el que es convocado tiene que darle contenido al diálogo. El diálogo no puede estar vacío de contenido. El diálogo no es una foto, no es una mera cuestión de dilación en el tiempo de la necesidad de la gente, no es asamblea permanente sin resolución. El diálogo nos lleva a acuerdos y esos acuerdos han ser ejecutados.
Si no mostramos frutos, si no mostramos obras, vaciamos nada más y nada menos que la palabra que implica el diálogo y, por ende, nos vaciamos a nosotros mismos. Quizás les puede ir bien individualmente, pero en lo colectivo vamos a tener una gran frustración.
Quiero ser parte de una Bahía integrada e inclusiva, una Bahía que no pague con sangre de un trabajador el costo de un progreso; de una Bahía que pueda estar orgullosa de sus industrias porque conviven con sus vecinos y generan trabajo; de una Bahía que pueda tener armonía, orden, donde el espacio público es cuidado, es preservado y es mantenido; donde el derecho a protesta y el derecho legítimo a disentir y a pensar distinto sean respetados como el derecho de todos a circular, a trabajar y a expresarse; de una Bahía que tenga sensibilidad social pero también tenga el vigor suficiente para mantener y contener lo mejor que tenemos y lo mejor de nosotros; de una Bahía que podamos concretarla entre todos porque no la hace el intendente, no la hace los funcionarios, y donde necesitamos enfatizar el aspecto educativo, como necesita nuestra nación.
Quizás la gran revolución pendiente en nuestra Argentina sea la revolución educativa, hito que tuvimos durante décadas y que nos enalteció como un espacio de movilidad social ascendente, como un espacio de integración y de responsabilidad cívica y ciudadana.
A veces vemos que nos falta actitud cívica, responsabilidad individual. Cuestiones básicas que tienen que ver con la convivencia y que pasa por lo cotidiano.
Por eso más que hablarle a ustedes los concejales, le hablo a los bahienses en términos de comprometerlos con la Bahía del futuro. De no esperarla, de ir a buscarla, de salir con decisión a buscar esa Bahía que nos está esperando, teniendo en cuenta que puede haber gente rezagada; a quienes debemos tender un brazo hacia el futuro para que vayamos todos juntos en ese desarrollo que queremos obtener.
Muchas gracias Señora Presidenta, declaro formalmente inaugurado el período de sesiones ordinarias”.
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